Campaners de la Catedral de València

Campaners de la Catedral de València

Historia de una campana

Santa María vuelve al templo de San Jorge, tras una década, después de ser refundida

Llegada de la campaña al templo
Llegada de la campaña al templo

El templo de San Jorge, en Paiporta, ha recuperado su quinta campana, con el nombre de Santa María, perdida la última vez hace casi 10 años y en diferentes momentos de la historia. La pieza, que ha estado expuesta en la iglesia desde el 24 de septiembre, será bendecida hoy, domingo 3 de octubre,por el párroco Gustavo Riveiro, durante la la misa.

Según el experto Eliseu M. Roig, miembro de Campaners de la Catedral de València, la Santa María fue fundida por primera vez en el año 1768 por el afamado Lleonart. La pieza, que estuvo dos siglos en el campanario, desapareció en los años 30 del siglo XX.

Dos décadas después, en el año 1954, con motivo del segundo centenario del templo, se encargó una nueva, que fue fundida por los Hermanos Roses, de Silla. Pero ya entrado el siglo XXI, la campaña se deterioró (en concreto se rajó) hasta tal punto que fue retirada de nuevo.

De este modo, en el año 2012, estando quebrada esta pieza, se bajó de la torre para que se procediera a su restauración. Desde entonces, han tenido que pasar casi 10 años para que vuelva al templo. Tras de valorar el proceso de restauración más conveniente, lo que en gran medida ha demorado la solución final, se decidió refundir su metal para crear la nueva. Esta tarea la ha realizado el especialista Abel Portilla, cuyo taller está situado en Cantabria, cuna de fundidores. Finalmente, ha sido instalada por la empresa especialista 2001 Técnica y Artesanía de Massanassa.

La nueva campana Santa María tiene 89 centímetros de diámetro y pesa unos 460 kilos. Entre sus inscripciones destaca la primitiva que tenía la campana de 1768: «Immacvlata conceptione tva dei genitrix virgo gavdivm nvntiavit vniverso mvndo». La frase es una antífona para las fiestas de la Virgen María durante todo el año y que se traduce como «tu Concepción, oh, Virgen María, anunció la alegría a todo el mundo». Además en la campana grabada aparece la dedicación «Sancta Maria, ora pro nobis» (Santa María, ruega por nosotros), junto al año de fundición y el nombre de la localidad, que es Paiporta.

A esas inscripciones históricas, se le han añadido las seis advocaciones de la Virgen presentes en la parroquia de la siguiente forma: «N.S. del Pilar, n.s. de los Dolores, n.s. del Rosario, n.s. de los Desamparados, la Inmaculada Concepción y la Asunción de María».

Finalmente, la campana está decorada con una cruz con pedestal, una imagen de Santa María, una custodia, una paloma y una lagartija, que simbolizan la fuerza y la resurrección, presentes en las piezas refundidas.

Sobre los usos, la Santa María repicará para la llamada al rosario, en los toques de misa de domingos y festivos, en los toques de difunto y durante el momento de la consagración. Y también volteará junto al resto de campanas en todas las fiestas mayores, especialmente en las solemnidades de la Virgen María y del Santísimo Sacramento (el Corpus Christi o el Combregar d’Impedits).

«Culmina así la restauración de las campanas parroquiales y su música, de forma integral, ya que no solo se han recuperado las instalaciones con contrapesos de madera y sistemas de toque automático que permiten el toque manual, sino que se han recuperado todos los toques tradicionales locales, recogidos en 2005, formando parte del trabajo de investigación de uno de los últimos campaneros de la parroquia, Antonio Arenas», explica al experto.

Los toques se realizarán tanto manual como automáticamente, ya que han sido grabados en el ordenador que gestiona los mecanismos, reproduciendo el paisaje sonoro original. Destacan los de oración por la mañana, a las 12 y a las 20:30 horas, seguido a las 21 horas del toque de Ánimas.

El campanario de Sant Jordi de Paiporta cuenta con cinco campanes. La major, dedicada a San Jorge, pesa uns 930kgs es de los hermanos Roses, de 1954. La mediana es la que ahora se ha restablecido, Santa María Refosa. Y la pequeña està dedicada al Santísimo Cristo del Consuelo, pesa unos 240kgs, y fue fundida en 1954 en Silla. Además, hay una campanita más pequeña, conocida como el ‘Ravatxolet’, también dedicada a Sant Jordi, que data de 1682, que es la més antigua de l’Horta Sud y sobrevivió a la guerra. El conjunto lo completa la campana de las horas, dedicada a la Santísima Trinidad.

SENA, Laura

Levante - El Mercantil Valenciano (02-10-2021)