Catedral de Santa María - CIUDAD RODRIGO (CASTILLA Y LEÓN)

Inventario de Campanas

Catedral de Santa María - CIUDAD RODRIGO (CASTILLA Y LEÓN)

(Referencia: 645)



Descripción La torre de las campanas de la Catedral se encuentra ubicada sobre la portada de los pies, sirviendo a su vez de envoltorio y protección tanto a la puerta románica como al rosetón ubicado encima de ella.
Se trata de una torre maciza, de planta cuadrada, y de dos vanos por lado y cubierta por una cúpula que a su vez está rematada por una linterna donde se ubican las campanas del reloj.
Protección Bien: Catedral de Santa María
Comunidad Autónoma: C. A. Castilla y León
Provincia: Salamanca
Municipio: Ciudad Rodrigo
Categoría: Monumento
Código: (R. I.) - 51 - 0000059 - 00000
Registro: (R. I.) REGISTRO BIC INMUEBLES: Código definitivo
Fecha de Declaración: 05-09-1889
Fecha Boletín Declaración: 16-09-1889
Fuente: Ministerio de Cultura (2005)
Graffitti Hay diversos grafitos en los distintos niveles de la torre. Así, en el acceso a las cuatro terracitas del arranque de la bóveda hay diversas inscripciones grabadas: "Jesus M"; "DULCE Nombre / MARIA JOSE"; "JESUS MARIA y JOSE / Nos valgan inhora / Mortis"
En el arranque de la escalera de caracol de la sala de campanas dice "PROHIBIDO EL PASO / AL PUBLICO. / ACCESIBLE SOLO / PARA MANTENIMIENTO".
Incluso, en el primer acceso, desde la calle, nada más pasar la puerta, dice "CAPACIDAD MAXIMA / SIMULTANEA DE VISITANTES / 136 PERSONAS / PROHIBIDO FUMAR
Hay igualmente inscripciones, más institucionales, en el edificio, por su parte externa. Así dice en un panel cerámico "ESTE EDIFICIO FVÉ / DECLARADO / MONVMENTO NACIONAL / POR R. O. DE 10 DE AGOSTO / DE 1889"
Estado anterior Desconocemos, por fuentes directas, el estado de las instalaciones anteriores a la restauración de la majestuosa torre. No obstante, los restos existentes en la sala de campanas permiten reconstruir indirectamente la forma de tocar las campanas y sus mismos toques.
Las mayores campanas de medio vuelo disponían de una viga de madera ubicada debajo, como la existente, que servía tanto para apoyar la cuerda y poder parar la campana para el balanceo manual, como para disponer una escalera y acceder a la campana para su conservación.
Esta viga de madera está precisamente asociada a las campanas que tienen ojal en el badajo y que por tanto participaban en algún tipo de repique, seguramente de difuntos. Solamente las dos Pascualejas y la María de la O, ubicada encima de ellas, estarían fijas.
Las seis campanas de medio vuelo de la sala de campanas fueron fijadas y dotadas de uno o dos electromazos para hacer toques automáticos. Esta instalación no solamente no reproduce los toques tradicionales, sino que pone en grave peligro una de las más valiosas campanas de la torre, como la "San Pablo", al disponer dos electromazos, que podrían romper la campana en caso de percutir al mismo tiempo. Por otra parte los singulares yugos de madera, cuya forma y características deben conservarse, se encontraban en estado de ruina inminente, poniendo en peligro las campanas. Si éstas no llegaron a caer fue por los robustos herrajes históricos que las mantuvieron en su lugar.
La modificación de la cúpula, haciendo visible la campana del reloj y la de señales desde la sala de campanas, no solamente destruyó la acústica original del conjunto, sino que hizo prácticamente imposible tanto la conservación como el uso de las campanas de la parte superior, dedicadas unas al reloj y otra a las señales diarias.
No hay restos aparentes del reloj de la torre, que sería el encargado del toque de las campanas de cuartos y de las horas.
Estado actual La restauración de cuatro campanas de medio vuelo, recuperando no solamente los yugos originales y la forma tradicional de tocarlas sino incluso los toques manuales, marca un modelo de recuperación del conjunto en su integridad sonora y rítmica.
Acústica, afinación de les campanas La ubicación de las campanas, tan elevadas, es un elemento de difusión sonora suficiente, excepto en el caso de las Pascualejas, inusualmente bajas (son las que suelen estar más altas para una mejor expansión de su toque). No obstante la posición de estas campanas pequeñas se justifica para facilitar el repique rápido, que los mecanismos instalados no podrían reproducir.
Dudamos que la linterna estuviese diáfana, como ahora, pues eso modifica sustancialmente el sonido de los dos conjuntos, tanto las tres campanas de esa estancia como las otras nueve de la sala de campanas. Quitando aparte el punto de vista estético, de círculos concéntricos, debe recordarse que la ubicación tan elevada y de difícil acceso de las campanas altas se debe a motivos acústicos y no visuales.
En consecuencia, la linterna, que tiene un acceso renovado y relativamente seguro por la parte externa de la cúpula, debe tener un suelo consistente por varios motivos: difusión acústica, conservación de las campanas, incluso defensa pasiva contra las aves. En este caso no vale un suelo diáfano (estructura de religa) sino una estructura por un lado persistente, frente a las inclemencias, y por otro lado que sirva de doble caja de resonancia: en la linterna para las tres campanas actuales, y en la sala de campanas para las propias. El suelo de madera, que sería el más aconsejable desde una perspectiva sonora, debe ponderarse respecto a la conservación a medio y largo plazo, sobre todo si ha de resistir el peso de una o dos personas durante los procesos de mantenimiento.
Palomas y otras plagas La sala se encuentra extremadamente sucia a causa de los excrementos de las aves, imposibles de impedir a causa de la ubicación de las campanas en los ventanales.
No obstante, las campanas de la linterna podrían estar protegidas mediante una malla metálica en los vanos u otra solución que, sin impedir la difusión del sonido, no supusiera un impacto visual. Cabe decir que la campana de las horas, la más antigua y probablemente la más valiosa del conjunto, se encuentra cubierta, casi en su integridad, por una viscosa capa de excrementos que no solamente afectan su conservación e impiden su documentación; también afectaría y muy gravemente al sonido, en caso que la campana siguiese tocando las horas.
La elegante disposición de una estructura de cristales, como remate de la escalera de acceso a la sala de campanas, ha quedado muy mal resuelta: al carecer de puerta, las aves entran en la espléndida sala inferior, y sus excrementos se amontonan en la escalera. Del mismo modo, al estar cubierta por una lámina de vidrio, la suciedad acumulada la convierte en un tejado cubierto de excrementos y manchas.
Campanas La catedral de Ciudad Rodrigo cuenta con tres conjuntos de campanas bien diferenciados. En la imponente sala de campanas se encuentran nueve campanas ocupando siete vanos: seis de medio vuelo una por ventana, mientras que en otra se concentran las que originalmente eran fijas: las dos Pascualejas y la María de la O.
Probablemente la característica más espectacular del conjunto, compuesto de campanas de diversas épocas, sean los distintos yugos de madera, todos diferentes, en delicado estado de conservación. Incluso el yugo de hierro de fabricación seriada industrial, fue adaptado en su momento para tocar a balanceo. La mayor parte de las campanas aún conserva en la parte superior del yugo una especie de prolongación del mismo, que servía para pasar la soga, de manera que la campana se podía tocar a medio vuelo, o incluso detenerla invertida para ciertos toques. Aún queda uno de los palos, ubicado en los mechinales bajo las campanas (mechinales que servían para la reparación de los yugos sin tener que bajar las campanas). Este palo conserva las huellas de la soga, que se corresponden a las que hay tanto en el brazo como en el palo del yugo, y que servían para controlar la parada, el medio vuelo y la inversión de sentido. Una técnica similar, aunque basada en palos redondos, y por tanto que giraban, se podía encontrar en la Seo de Zaragoza, hasta su reciente restauración, que no tuvo en cuenta su conservación.
Precisamente las campanas que tienen ojal en el badajo (y que por tanto participaban en ciertos repiques, seguramente toques de difuntos) tienen el palo debajo; las que carecen de ojal tampoco tienen palo. Es muy probable que los campaneros apoyasen alguna escalera larga en ese palo para subir, con cierta seguridad, a poner y quitar el gancho con la cuerda para repicar, operación delicada debido a la situación elevada de las campanas, justificada por motivos acústicos. No es improbable que las Pascualejas estuviesen más altas, para una mayor difusión acústica, aunque es bien cierto que a esa altura se pueden repicar mejor.
Las campanas son, respectivamente, de 1550 aproximadamente la más antigua, de 1613, 1752, 1765, 1775, 1776, 1860, 1891, 1915 y 1949. Las campanas tienen un tamaño relativamente pequeño, que seguramente estaba justificado por unas técnicas espectaculares y muy sonoras de toque, momentáneamente perdidas.
Dos campanas tiene el reloj: una de cuartos, de 1775 y otra de principios del XVI. Como es usual, la campana de los cuartos es del XVIII, en el momento en que los mecanismos se adaptaron a la nueva invención del péndulo, que permitía unos relojes más exactos, y que podían dar los cuartos con una gran precisión.
Dos campanas de señales, en desuso, son de 1949 y 1954. Ubicada una en las cubiertas, ha sido colocada ahora en el claustro, mientras que la otra permanece en el centro de la linterna, presidiendo una cúpula que las últimas actuaciones han dejado descubierta.
Toques tradicionales de campanas No cabe la menor duda que las campanas se tocaban a medio vuelo, que es la forma local de denominar el balanceo, excepto la única romana del conjunto litúrgico, que estaba fija como es usual, así como las Pascualejas.
El medio vuelo de las campanas, quizás tan elevadas como ahora, se producía mediante sogas, enganchadas a la palanca de hierro y complementadas por una especie de prolongación de madera existente en la mayor parte de las campanas, incluso en la única que posee el yugo metálico; de las que falta quedan restos en la madera. Una vez la campana invertida se podía detenerla, mediante la cuerda pasada por esa prolongación y apoyándose en un madero, colocado precisamente en el par de mechinales utilizado para obras de mantenimiento debajo de la campana respectiva. Ahora solamente queda un madero, aunque en 1998, durante las tareas de restauración de la torre, quedaban dos. Esa pieza existente conserva el desgaste típico de detener la campana invertida de manera que facilitaba el toque a una distancia tan grande.
El tipo de badajos existente (algunos carecen de ojal para pasar un gancho) indicaría que no todas las campanas se utilizarían en los repiques o en los toques de muerto, algo consistente debido a la dificultad de poner y quitar la cuerda debido a la altura.


Tras conversación telefónica con el musicólogo y erudito José Ramón CID CEBRIÁN, que documentó a los últimos campaneros hacia 1983, para completar la grabación de una procesión tradicional, el toque más festivo era llamado "La Clave" y consistía en que uno de los campaneros tocaba las dos Pascualejas, unidas por una sola cuerda, con la mano izquierda, y la campana gorda con la derecha a campanadas. Uno o dos campaneros más tocaban las otras campanas "a medio vuelo", es decir sin que llegasen a dar la vuelta, moviendo unas y otras yendo de un lado para otro. Para la citada grabación hubo que engrasar las campanas que se tocaban a medio vuelo, que llevaban 15 o 20 años sin tocar. Sin embargo, a causa de su mal estado de conservación, se soltaban trozos de madera de la cabeza del yugo por lo que el toque mucho más corto de lo previsto.
Los toques recogidos eran los siguientes:
  • Toque de oración; tres golpes con la campana gorda, al alba, al Ángelus de mediodía, al Ángelus de la tarde (a las ocho) y luego a las diez para el toque de Ánimas
  • toque de coro o de misa conventual: la primera parte indica la "clase" del día, la segunda consiste en el toque del címbalo durante un cuarto de hora. Para diario, tres toques de la Lagartija en el primer cuarto de hora. Para Solemnidades, un golpe de la Gorda y luego "La Clave", es decir todas las campanas a medio vuelo, con el contrapunto de las dos Pascualejas a repique con una mano y con la otra golpes de la Gorda. Las clases intermedias tendrían otras combinaciones en la primera parte, siendo siempre la segunda parte el címbalo solo.
  • Para los toques de difuntos se daban treinta y tres campanadas con la Gorda y luego la Clave, probablemente sin el repique de las Pascualejas y de la mayor.
  • Al Alzar a Dios, en la misa conventual, tres toques de la Gorda y luego la Lagartija a medio vuelo, unos minutos.
  • Para las agonías, tres campanas más rápidas de la Gorda, la del Santísimo a medio vuelo y luego tres campanadas más. No es improbable que estos tres golpes fueran para hombre y que el agonía de una mujer se señalase con dos.
Toques actuales de campanas Todas las campanas están fijas, y han sido dotadas de electromazos monofásicos, de modelo antiguo y gran lentitud. Para hacer dos golpes más seguidos, que no para imitar el volteo (inimitable pues al doble golpe hay que añadir necesariamente el movimiento de la campana) algunas campanas están dotadas de doble electromazo, una técnica muy peligrosa porque si por fallo técnico percuten ambas mazas al mismo tiempo hay muchas probabilidades de romper la campana. Precisamente la única campana gótica del conjunto litúrgico, la más valiosa por su antigüedad, está dotada de este doble mecanismo.
Para las misas de los domingos se hace una melodía curiosa: las campanas con doble mazo "imitan el volteo", es decir tocan un ritmo ternario (dos golpes y un silencio); las campanas con una maza "imitan el balanceo" es decir tocan un ritmo binario (golpe y silencio) mientras que las Pascualejas hacen una especie de ternario invertido (un golpe al unísono de las dos y casi dos tiempos de silencio). A este toque "ordinario" no se añaden las tres campanas mayores de la sala. La suma de ritmos produce una cacofonía sorprendente.
Tampoco se utilizan ni la campana de las misas rezadas, ni las dos del reloj, todas ellas ubicadas en la linterna, pues carecen de mecanismos para el toque. Este toque de todas las campanas para un domingo ordinario parece excesivo, de acuerdo con las normas tradicionales.
Toques propuestos de campanas Los toques propuestos pasan no sólo por la restauración de los espectaculares yugos de madera y la recuperación de los volteos, sino por un estudio cuidadoso de las costumbres capitulares, en las que debe regularse la manera de tocar las campanas para las diversas ocasiones.
Por un lado deben recuperarse los toques de oración diarios, probablemente con la campana mayor, y en su caso el toque a coro, con diversas variaciones según la categoría litúrgica, incluyendo no menos de cuatro o cinco clases: diario, semanal (domingos y sus vísperas), festivo, de solemnidades menores y de solemnidades mayores.
Visitas a campanarios A pesar de que las instalaciones de la torre, e incluso las diversas señalizaciones parecen estar dispuestas para la visita pública, individual o guiada, el acceso está vedado al público. Incluso, con el motivo de la exposición que cierra el ciclo de "Las Edades del Hombre", no se puede subir a la torre.
Actuaciones La reciente intervención arquitectónica tiene resultados espectaculares, habiendo conseguido un impresionante tratamiento de los espacios, especialmente en las dos plantas inferiores de la torre.
La solución de las escaleras de caracol, tanto para acceder a la sala de las campanas como para ascender a la galería corrida del arranque de la bóveda, están muy bien resultas, dando una solución limpia.
Incluso el acceso a la linterna, mediante una escalera de gato renovada, con grapas de acero inoxidable, es no solamente discreto sino fácil de usar para llegar a la zona más alta.
El acceso a la sala de campanas se hace llegando a una pequeña caja de cristal, que protege en parte la escalera, aunque permite el paso de las aves.
Debe observarse que todas las diversas puertas de acceso a las sucesivas salas están dotadas de la misma llave maestra de seguridad.
Desde el punto de vista de la instalación de las campanas, se mantuvieron, con escaso criterio, las instalaciones anteriores consistentes en uno o dos electromazos externos por campana, sin restaurar las instalaciones. La caja de mandos eléctrica instalada en la sacristía por ELECTRICIDAD MADRUGA de Ciudad Rodrigo tiene diversos interruptores: AUTOMÁTICO / MANUAL; VOLTEO I; DIFUNTOS; VOLTEO II. Las campanas habían sido indicadas con un nombre genérico, de mayor a menor: REPIQUE 1, REPIQUE 2, REPIQUE 3... hasta REPIQUE 9 así como MANUAL 1, MANUAL 2... hasta MANUAL 9. Sin embargo se ha añadido un texto manuscrito, escrito sobre papel y pegado con cinta adhesiva, que nos indica los nombres reales de las campanas: MARÍA DE LA O, SAN ANTONIO, SANTÍSIMO, SAN PABLO, LAGARTIJA, EL PILAR (2 campanas), PASCUALEJA (2campanas).


En 2012 se comienza la restauración de las campanas, con cuatro de medio vuelo, cuyo yugo de madera original será restaurado y mecanizadas, aunque manteniendo los sistemas para el toque manual alternativo. Trabajos realizados por 2001 TÉCNICA Y ARTESANÍA de Massanassa.
Actuaciones urgentes Vista la importancia de la campana gótica, y su deficiente estado de conservación (no se puede quedar vertical por el deterioro de su instalación), debe evitarse su toque automático hasta su restauración, sin que haya motivos que justifiquen su uso, aunque sea esporádico.
Propuestas La intervención arquitectónica es espectacular y ha sido muy respetuosa con las instalaciones de las campanas y sus toques. Sin embargo hay un par de temas mal resueltos: la protección contra las aves y la acústica de la linterna.
El contacto de la escalera de caracol con la sala de campanas se ha resuelto ingeniosamente con una caja de vidrio, a pesar del techo de vidrio, que está como es natural completamente cubierto de suciedad. Sin embargo, al carecer de puerta, las aves, aunque no bajen demasiado a la preciosa estancia inferior, al menos sueltan sus excrementos en el arranque superior del caracol, llegando hasta el suelo de la gran sala. De manera provisional, y sin grandes efectos, se instalan plásticos en la escalera, pero debería dotarse al conjunto acristalado de una puerta también de vidrio que tendría varios efectos positivos: aislamiento térmico de la sala inferior; aislamiento acústico, evitando que el sonido de las campanas se extienda indebidamente hacia abajo; protección contra la porquería producida por las aves. Incluso, manteniendo la caja acristalada y su necesaria puerta, la caja debiera tener un techo opaco, para ocultar en cierto modo la suciedad, producida por aves u otros elementos, y difícil de evitar.
A pesar de los grandes vanos sin protección, las aves no han manchado excesivamente la sala de campanas. En esta torre parece excesiva la propuesta de retranquear las campanas, ubicando en los vanos a nivel exterior, una fina rejilla de acero inoxidable, que impida la entrada de las aves, deje pasar el sonido, y no impida el volteo de las campanas. Parece mejor asegurar el mantenimiento regular de la estancia y terminar debidamente la caja de vidrio de la escalera.
Sin embargo las aves si afectan a las dos campanas del reloj, tanto la de los cuartos, exterior a la linterna como la de las horas, interior. Justamente la campana de señales, ubicada bajo la de los cuartos, se encuentra prácticamente limpia de excrementos.
Esta sala superior, a la que se accede con cierta facilidad desde una escalera de gato de acero inoxidable, dispuesta en la cúpula; debiera tener todos sus vanos protegidos con una malla metálica consistente, de acero inoxidable, lo suficientemente tupida para resistir los choques de las aves, y bastante transparente para dejar pasar el sonido de las campanas y dejarlas ver.
Esta actuación no tendría sentido sin reubicar la campana de los cuartos en el interior. La campana de señales existente en este espacio podría dedicarse a los toques de misas ordinarias, aunque mejor debería desplazarse hasta la sala de campanas y ocupar el vano vacío actual. Esta propuesta nos parece la más adecuada.
De cualquier modo esa sala alta debería tener un suelo, preferentemente de madera, para convertirse en un espacio acústico propio, sin mezclarse ni perderse en la inmensidad de la bóveda. Este suelo debería poder resistir el peso de al menos dos personas, y al mismo tiempo aguantar el paso del tiempo y de las inclemencias meteorológicas de manera satisfactoria.
Respecto a los yugos de madera, las seis campanas de medio vuelo (o siete, si tenemos en cuenta la de señales ubicada arriba) deben dotarse de sendos contrapesos, con la misma forma y características que los actuales, de manera que pudieran voltear mediante soga y su correspondiente madero por debajo de la campana, de modo manual, o por motor de impulsos, que permita el medio vuelo a dos alturas y con frenado controlado. Incluso la campana más nueva, que tiene yugo metálico de CABRILLO, debiera ser dotada de un contrapeso de madera, acorde con el resto, y que permita igualmente el medio vuelo mediante soga. Lo mismo valdría para la otra, ubicada en la linterna y ahora sin uso, que podría bajarse a la sala de campanas, ubicándose en el ventanal vacío.
Autores de la ficha de la torre
  • CALVETE HERNÁNDEZ, Pascual (1991)
  • CID CEBRIÁN, José Ramón [Instrumentos tradicionales de música de la tierra de Ciudad Rodrigo] (15-12-1995)
  • ALONSO PONGA, José Luis; SÁNCHEZ DEL BARRIO, Antonio (00-09-1998)
  • ÁLVARO MUÑOZ, Mari Carmen; LLOP i BAYO, Francesc (11-09-2005)
  • ÁLVARO MUÑOZ, Mari Carmen; LLOP i BAYO, Francesc (12-09-2006)
  • ÁLVARO MUÑOZ, Mari Carmen; LLOP i BAYO, Francesc [Cuatro primeras campanas restauradas en el taller de 2001 TÉCNICA Y ARTESANÍA de Massanassa] (13-02-2012)
  • 2001 TÉCNICA Y ARTESANÍA [Medidas y peso real de las cuatro campanas restauradas] (30-04-2012)
  • Bibliografía

    (Se puede ordenar por cualquiera de los campos)
    AutoresTítuloFecha
    CALVETE HERNÁNDEZ, PascualCatedral de Ciudad Rodrigo (Salamanca)1991
    CASAMARLa Catedral de Miróbriga ya luce sus campanas restauradas2012
    CID CEBRIÁN, José RamónInstrumentos tradicionales de música de la tierra de Ciudad Rodrigo1995
    CID CEBRIÁN, José RamónTierra, Carnaval y Toros2012
    CID CEBRIÁN, José RamónTierra, Carnaval y Toros2012
    CIUDADRODRIGO.NETLa campana gorda2012
    CORRESPONSALESRedobles con historia2017
    EDITORCRODRIGODesmontadas cuatro campanas de la Catedral de Santa María para proceder a su restauración2012
    EDITORCRODRIGOLa Torre de las Campanas de la Catedral, de nuevo al completo2012
    EDITORCRODRIGOLas restauradas campanas de la Catedral, que la Reina contempló en ARPA, vuelven este martes2012
    EFEVuelven los badajos a Ciudad Rodrigo2012
    G. ROJO, SilviaComienza el proceso de restauración de las campanas de la Catedral de Ciudad Rodrigo 2012
    G. ROJO, SilviaRegreso al campanario2012
    G. ROJO, SilviaComienza el Carnaval a ritmo de campana en Ciudad Rodrigo2013
    JUANES, SantiagoCampanas2012
    L. F.El martes regresan las campanas restauradas de la Catedral2012
    LA GACETA DE SALAMANCALa restauración de la Catedral podría no estar lista para "Las Edades" de 20062002
    LLOP i BAYO, FrancescPropuesta de toques para las campanas restauradas de la Catedral de Ciudad Rodrigo2012
    PEINADO, Ángel S.La estructura de ‘Kyrios’ servirá para crear un Museo Catedralicio2006
    PEINADO, Ángel S.La catedral estará a punto para la magna exposición2006
    RAMOS, HerminioEl maestro campanero2012
    Red Ciudad RodrigoLas campanas regresaron a la torre2012
    RedacciónLas campanas de la Catedral llaman la atención de la reina en AR&PA2012
    ROMERA SOTILLO, ÁlvaroCampanas y sus toques en España (2ª parte): Repiques, balanceos y volteos2017
    SALAMANCA 24 HORASLas campanas de Ciudad Rodrigo sonarán con motivo del 'Abrazo a la Muralla' 2011
    SALAMANCA AL DÍA RTVLa Campana del Ayuntamiento celebrará su 250º aniversario con nuevo campanero2015

    Grabación sonora (Se puede ordenar por cualquiera de los campos)

    PersonaGrabación sonoraFechaDuración
    ASTERIO, ANGELITAProcesión de Ciudad Rodrigo 197303:13
    AUTOMÀTICToque general 200204:18
    LLOP i BAYO, FRANCESCLa Clave 24-05-201205:17
    ALONSO MARTÍN, JOAQUÍNRepique de fiestas 25-05-201205:35

    Vídeos (Se puede ordenar por cualquiera de los campos)

    PersonaVídeosFechaDuración
    2001 TÉCNICA Y ARTESANÍA, S. L.La Catedral de Ciudad Rodrigo recupera sus campanas 30-05-201201:21
    216 Fotos
    Fichas de todas las campanas
    Editor LLOP i BAYO, Francesc
    Actualització 18-11-2012

    Campanas actuales

    LocalizaciónCampanaAutoresAño fundiciónDiámetroPeso
    espadañaLa de las misas rezadas (0)CABRILLO (SALAMANCA)19544037
    linternaCampana de los cuartos (A)177565159
    linternaEl Címbalo (10)VILLANUEVA LINARES, ALFREDO194975244
    linternaCampana del reloj (B)1500ca1551411
    sala de campanasPascualeja primera (8)GÓMEZ1891259
    sala de campanasPascualeja segunda (9)QUINTANA, JOSÉ1860259
    sala de campanasLa de San Cayetano (3)176568171
    sala de campanasLa del Pilar (4)176674201
    sala de campanasLa Lagartija (1)CABRILLO (SALAMANCA)194983331
    sala de campanasSan Pablo (2)1550ca87381
    sala de campanasLa del Socorro, la de San Antonio, la de la Salve (6)ANTONIO, DAMIÁN161388502
    sala de campanasLa del Santísimo (5)CAMINO175292533
    sala de campanasMaría de la O (7)CABRILLO MAYOR, JOSÉ (SALAMANCA)19151601552

  • CIUDAD RODRIGO: Campanas, campaneros y toques
  • Francesc LLOP i BAYO; Xavier MARTÍN Metodología de los inventarios de campanas (1998)
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    : 15-11-2018
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