LLOP i BAYO, Francesc - Los toques de campanas en Aragón. Un patrimonio expoliado

CAMPANAS EN ARAGÓN (I)

Los toques de campanas en Aragón
Un patrimonio expoliado

En 1983 y 1984, gracias a sendas becas del Ministerio de Cultura y de la Diputación General de Aragón, pudimos estudiar los toques, las instalaciones y las campanas de cincuenta poblaciones de todas las comarcas de Aragón.

Nuestra idea era estudiar esos fenómenos culturales, con motivo de la tesis doctoral, así como para librar del olvido un proceso de comunicación tradicional que estaba a punto de desaparecer en todo Aragón. Este trabajo, que esperamos publicar próximamente en su integridad, nos mostró la riqueza formal de los toques, muy cercanos al minimalismo musical, pero con numerosos rasgos de polirritmia, así como su inevitable fin. La causa de su desaparición, ya por entonces inminente, era que nadie, ni los propios intérpretes, consideraba que esos toques fuesen un elemento patrimonial, sino más bien un esfuerzo inÚtil y desproporcionado, que debía perderse a más o menos corto plazo.

En aquel momento, por tanto, la breve existencia de los toques estaba asociada a la mayor edad de sus intérpretes, que en casi ningÚn caso se consideraban "campaneros", ya que en la inmensa totalidad eran más bien "sacristanes". Por tanto, cuando éstos no podían subir a tocar, por sus achaques o su desaparición, las campanas enmudecían, sin que a nadie pareciera importarle.

La falta de consideración de los toques, como algo sin interés, se extiende también en Aragón a las instalaciones. Parece como si las campanas fueran objetos puros, productores de sonidos mágicos, sin ninguna relación con su contexto inmediato. Sin embargo, como nos aseguraba uno de los hijos del "tio Simeón", que fue el Último campanero del Pilar de Zaragoza, la "disposición de las campanas"; es decir las instalaciones, los yugos de madera, los badajos, la misma ubicación en la torre, no sólo son tan importantes como las campanas, sino que determinan su sonoridad y timbre, y marcan los ritmos "posibles" para un campanario. A veces, incluso, estas instalaciones son más antiguas que las propias campanas, y confieren las características peculiares del propio instrumento musical, que es distinto en cada población.

El desprecio a los propios toques, y la falta de valoración de las instalaciones, como parte de un mismo Patrimonio, que no sólo debemos conservar, sino que estamos obligados a transmitir, han abierto la veda a numerosas empresas, sin escrÚpulos, dedicadas a electrificar las campanas aragonesas.

Entre estas empresas criminales, y que en otros países estarían en la cárcel por destruir patrimonio, se encuentra Guixà, de Monistrol de Montserrat, que tiene la gloria de haber mecanizado el Pilar y Santa Engracia de Zaragoza o la Catedral de Jaca, destruyendo antiguos conjuntos de campanas, incluso medievales, en el Último lugar citado. Otra empresa, mucho más modesta, pero de resultados tan crueles como la anterior es la de los Hermanos Portilla, ya ancianos en la actualidad, que se dedicaban a ofertar las instalaciones más económicas, y que luego serraban las asas de las campanas, llevándose ese bronce que habían mutilado irreversiblemente, desplazando los ejes de modo que la misma campana servía de contrapeso para el volteo.

Hay otra empresa mucho más peligrosa, porque aÚn sigue destruyendo el patrimonio de los aragoneses, con total impunidad. Se trata de la Cooperativa ManclÚs, de València, que en la Comunidad Valenciana suelen ser respetuosos con las instalaciones, pero que en Aragón campan por sus anchas.

En València, porque se les controla, conservan los antiguos yugos de madera, y ponen motores que se aplican a estas instalaciones tradicionales de modo que reproducen los toques antiguos y no impiden los toques manuales.

Sin embargo, en Aragón lo destruyen todo, poniendo yugos de hierro que rompen campanas, badajos y torres, que suenan peor, y que son más caros que la simple restauración (pero ellos acaban antes, cambiando las instalaciones, en vez de adaptar las antiguas a los nuevos mecanismos).

Vamos a tratar de acabar con estos actos vandálicos, que destruyen nuestro patrimonio, penosamente construido a lo largo de los siglos. Creemos que es posible seguir tocando las campanas, como un medio de expresión y de comunicación comunitario, y también sabemos que se pueden mecanizar las instalaciones de modo que., en algunas ocasiones, se pueda seguir tocando. Sabemos que hay gente con ganas de tocar las campanas, y nosotros mismos lo hacemos no menos de doscientas veces al año en la Catedral de València.

En la serie de artículos que iniciamos trataremos de despertar el interés patrimonial de nuestras campanas; mostraremos (si las hay) restauraciones ejemplares, y denunciaremos las actuaciones contrarias a la Ley de Patrimonio por parte de unas empresas que están destruyendo alegremente, y conscientes de lo que hacen, nuestra Historia más íntima y sonora.

Francesc LLOP i BAYO
(Publicado en "Gaiteros" nº 8 - Zaragoza - 1995)
  • JACA: Campanas, campaneros y toques
  • ZARAGOZA: Campanas, campaneros y toques
  • GUIXÀ (MONISTROL DE MONTSERRAT) : Inventario de campanas
  • GUIXÀ (MONISTROL DE MONTSERRAT) : Intervenciones
  • MANCLÚS, SALVADOR (VALÈNCIA): Inventario de campanas
  • MANCLÚS, SALVADOR (VALÈNCIA): Intervenciones
  • MANCLÚS, SALVADOR (VALÈNCIA): Inventario de relojes
  • PORTILLA LINARES (MURIEDAS) (CAMARGO) : Inventario de campanas
  • Destrucciones de campanarios y campanas: Bibliografía
  • Francesc LLOP i BAYO: bibliografia

     

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