LLOP i BAYO, Francesc - Catedral de El Salvador de Orihuela - Informe sobre la torre, las campanas y los toques

Catedral de El Salvador - ORIHUELA
Informe sobre la torre, las campanas y los toques

Dr. Francesc LLOP i BAYO
Equipo de recogida de datos
Vicent ESPAÑA i LAVEDA; Juan Ignacio GONZALO ÁLVARO
Fecha de la recogida de datos: 28/09/1989
Fecha del informe: 05/11/1994

El GREMI DE CAMPANERS VALENCIANS recibió el encargo del Ministerio de Cultura de España de hacer el inventario de las campanas de las Catedrales españolas. En su primera fase, el trabajo recogió las características de las campanas, de las torres y de los toques de las campanas de la Corona de Aragón. En una segunda fase se recogieron los datos de las campanas de otras veinticinco catedrales de una franja vertical de la península, que comprende la Andalucía Oriental, la Comunidad de Murcia, Castilla-La Mancha, la Comunidad de Madrid, parte de Castilla y León, el País Vasco y Navarra.

Estado de la torre

La Catedral de El Salvador de Orihuela tiene un pequeño juego de campanas litúrgicas, que parece, a primera vista, más propio de una parroquia que de un templo catedralicio. Sin embargo, una vez estudiado el conjunto, tiene elementos de gran importancia, a pesar de una serie de intervenciones recientes (electrificación, sustitución del reloj) que ponen en peligro su misma existencia, como veremos a continuación.
Descripción
La torre de la catedral es descrita así por SARTHOU: Cubriendo un tercio de la fachada principal se yergue superada torre gótica de tres cuerpos, de planta cuadrangular, con acceso por el interior del templo a su escalera arroscada o de caracol. Junto a dicha torre se abre la puerta principal, antigua o de las cadenas.
Estado de conservación
En el momento de nuestra visita, la torre se encontraba limpia, con rejas en los vanos de la escalera para evitar la entrada de las palomas. No se puede decir lo mismo de la terraza superior, y especialmente de la hermosísima campana del reloj y de su entorno, excesivamente sucios.
Visitas públicas
La torre no tiene acceso público.

Campanas

Conjunto actual: croquis de la torre de las campanas
La torre actual de la catedral de El Salvador de Orihuela, tiene seis campanas y un timbre, dispuestas en dos plantas. Las cinco menores corresponden a las campanas de uso litúrgico, mientras que la campana mayor y el timbre, ubicados en la linterna, se utilizan para las señales horarias.
Las dos campanas menores son de 1716 y 1697, respectivamente, y las dos siguientes fueron refundidas en 1925; las cuatro son de autor desconocido, mientras que la mayor es de Pascual ROSES, y de 1782.
El timbre pudo ser datado, de 1740, aunque no consta su autor, pero la gran campana de las horas, de factura gótica, fue ilegible por la suciedad que la cubre.
pulsar para ver la ficha de la campana
CampanaNombreInstalaciónAutorAño
0Campana del coro o de Alzar a Diosvolteo manual 1619
1Jesús, María y Josévolteo mecánico 1716
2Salvator Mundivolteo mecánico 1697
3Inmaculada Concepciónvolteo mecánico 1925
4María del Rosariovolteo mecánico 1925
5María de Monserratvolteo mecánicoPASCUAL ROSES1782
ATimbre de los cuartosfija 1740
BCampana de las horasfija 1500ca
Campanas históricas
Todas las campanas son "históricas", si entendemos como tales las anteriores a la guerra civil. Hay que destacar una campana de factura gótica, fundida posiblemente desde finales del XV hasta mediados del XVI, otra de finales del XVI, y dos más del XVIII. También debe tenerse en cuenta la campanita de señales de 1619, de difícil acceso, por encontrarse en una ventana de la escalera, tras una reja y tupida rejilla.
Destrucciones
La única "destrucción" importante y reciente ha sido la electrificación que modificó parte de las instalaciones, al sustituir el yugo original de madera por otro de hierro. No obstante parece que las dos campanas de autor anónimo, fundidas en 1925, ya fueron dotadas en tan temprana época de su correspondiente cabezal de hierro fundido.
Electrificaciones
La electrificación, realizada en tiempos recientes por Salvador Manclús de València, y ha consistido en la motorización de las cinco campanas, de modo que todas pueden voltear (dar la vuelta completa) y repicar (ser tañidas por electromartillo exterior), mientras que las tres mayores pueden tocar a medio vuelo (oscilaciones sin llegar a voltear).
Para realizar esta mecanización se sustituyeron los yugos de madera de las tres campanas antiguas, ya que, probablemente, las dos de este siglo ya habían sido instaladas con accesorios de hierro fundido.
La matraca
La torre de la Catedral de El Salvador de Orihuela cuenta con otro elemento patrimonial de gran interés, especialmente por su estado de conservación, relativamente bueno.
Se trata de la gran matraca, utilizada para los toques de l Triduo Santo, es decir del Jueves Santo después del Gloria, hasta los avisos del Sábado Santo para la Misa de Resurrección - ahora Vigilia Pascual. Mide 60 cm de radio, y 27 cm de ancho. Consta de 3 martillos por fase, y tiene cuatro fases, lo que hace un total de 12 martillos.

Toques de las campanas

Toques manuales
Los toques manuales han desaparecido de la torre. La actual instalación impide los toques manuales, y no reproduce los toques ni los ritmos tradicionales.
Toques mecánicos
Los toques mecánicos se limitan al volteo de todas las campanas, excepto las del reloj, y al repique eléctrico de las cinco litúrgicas, y al medio vuelo tradicional de las tres mayores. El conjunto mecánico ofrece pocas posibilidades rítmicas y sonoras.
Campanero
No consta la existencia reciente de campanero, pero aún viven, si no los últimos campaneros, si al menos sus familiares que les ayudaron a tocar, y que podrían ayudar a reconstruir las técnicas y los ritmos tradicionales.

Reloj

Mecánico
Tras la campana gótica de las horas, el elemento patrimonial más valioso del campanario es el reloj mecánico, que puede ser de principios del siglo XVIII o finales del anterior. Dicho mecanismo se encuentra fuera de uso, y en el mayor abandono, y fue precisamente esta desidia la que permitió que llegase hasta nuestros días, pues la empresa encargada de la electrificación se limitó a poner el reloj eléctrico por encima del mecánico, sin tomar el esfuerzo de desmontarlo y bajarlo (lo que hubiera supuesto su destrucción como chatarra).
Electrónico
Existe un reloj eléctrico que gestiona el movimiento del reloj y los toques de sus campanas, aunque no creemos que se encargue de los otros toques litúrgicos.

Estado del conjunto

Analizaremos el estado de las instalaciones, desde el punto de vista de conservación del patrimonio, teniendo en cuenta cómo se conservan las instalaciones históricas, de qué manera reproducen los toques tradicionales y cómo permiten la interpretación de esos toques de manera manual.
En este caso, la electrificación ha supuesto una ruptura con la tradición, una introducción de unas sonoridades mucho más limitadas, y la imposibilidad de realizar los antiguos toques tradicionales.
Conservación de las instalaciones
La electrificación, típica de los años sesenta, significó la destrucción de la instalación tradicional, sustituyendo los yugos de madera, de gran calidad sonora y rítmica, por otros de hierro colado, menos resonantes, y que son la probable causa de rotura reciente de las campanas. Esta mecanización pone en grave peligro de existencia todas las campanas, especialmente las tres antiguas, de mayor valor intrínseco. La instalación afectará, seguramente, por la gran retención de los motores, a la fábrica de la torre.
El mantenimiento de las campanas pequeñas en una posición elevada permite, al menos que su sonoridad no se vea mermada, y se expanda de manera correcta.
En cuanto al reloj mecánico, abandonado, seguramente subsiste por su gran peso, que dificulta su desguace y su bajada de la torre.
Reproducción mecánica de los toques tradicionales
La actual instalación no puede reproducir los volteos más que parcialmente (ya que los motores, de tracción continua, giran siempre en el mismo sentido y a velocidad constante), y los repiques de manera muy incompleta (debido a la lentitud de respuesta de los martillos mecánicos).
La falta de un ordenador para la gestión de los toques limita aún más las posibilidades de la instalación, que sólo reproduce una parte mínima y extremadamente simplificada de los toques tradicionales.
Posibilidad de ejecución de los toques manuales
La actual instalación, concebida como una electrificación definitiva frente a los campaneros, impide casi totalmente los toques manuales, ya que es preciso quitar todas las correas para realizar los volteos. La ausencia de accesorios en las campanas pequeñas impide, por otro lado, su volteo manual.
Los repiques se ven dificultados por el cambio de altura de las campanas, aunque permanezcan en la misma posición, por el desplazamiento de los ejes.

Propuestas

Protección
En la torre se encuentran varios elementos que han de ser protegidos de manera específica: la campana de las horas (B) debe ser incoada como BIC, mientras que el reloj mecánico y las campanas (0), (1) , (2) , (5) y (A) deben ser incluidos, de manera individual, en el Inventario General de Bienes Muebles, por su alto valor.
Las campanas del siglo XX tienen cierto interés, y solamente puede ser refundidas después de una cuidadosa documentación, en caso de rotura.
Intervenciones urgentes
La instalación actual se encuentra en buen estado de conservación, dentro de las limitaciones del sistema. No obstante se recomienda utilizar lo menos posible las campanas antiguas, especialmente las dos menores, por el peligro que supone para su existencia la actual motorización.
Restauración
El proyecto de restauración debe tener en cuenta la recuperación de los aspectos sonoros, tecnológicos y de los antiguos toques tradicionales, así como la puesta en marcha del reloj.
Recuperación de la instalación de campanas
Las campanas deben recuperar sus yugos de madera originales, para volver a encontrar su acústica, su volumen sonoro y la seguridad de los bronces y de la fábrica.
Los motores de volteo, en caso de instalarse, deben reproducir los toques tradicionales con sus variantes locales, y no impedir, bajo ningún concepto, los toques manuales. Dichos motores deben ser de los llamados de impulsos, que reproducen los gestos del campanero, haciendo oscilar las campanas, progresivamente, y no frenándolas en absoluto, ya que carecen de reductora; estos mecanismos pueden funcionar con las instalaciones tradicionales, de yugos de madera, como ocurre en la Catedral de València. Los electromartillos para los repiques han de instalarse de modo que no impidan, en su caso, la oscilación o el volteo de las campanas. Estos mecanismos serán de las características adecuadas para reproducir los toques tradicionales, por más rápidos y variados que sean.
También debe integrarse en la mecanización, respetando escrupulosamente su instalación actual, la Campana del Coro o del Alzar a Dios, aunque puede permitirse la sustitución de los cojinetes antiguos, alimentados por aceite, por unos rodamientos a bolas, de mayor rendimiento y mínima conservación.
Se recomienda el empleo de un ordenador para la ejecución automática no sólo de los llamados toques de aviso, sino de aquellos cíclicos tradicionales, como son los toques de Angelus tres veces al día, el de ánimas al anochecer, o los repiques de víspera de domingos y festivos.
Restauración del reloj
El reloj, como hemos dicho, constituye el elemento patrimonial más interesante del campanario, junto a sus campanas asociadas. La conservación de un mecanismo de estas características en funcionamiento sería motivo de orgullo en otras poblaciones del ámbito de nuestra Comunidad Europea.
Al menos debe ser restaurado y puesto en funcionamiento. Lo más conveniente para su marcha, sería la cuerda diaria, realizada de manera manual, ya que supone una revisión y una puesta en hora cotidianas. De ninguna manera puede aceptarse un sólo motor para las tres cuerdas (movimiento, cuartos y horas), y menos aún el cambio del mecanismo para adaptarlo a este único motor.
Se podría aceptar el remontaje mediante tres motores, uno para cada cuerda, de modo que se desconecten automáticamente una vez terminada su tarea (algo parecido a los motores de arranque de los automóviles), pero este mecanismo debe ir acompañado de una regulación electrónica del péndulo (realizada de forma manual cada día por el relojero) para absorber las variaciones lógicas del mecanismo y sus retrasos o adelantos.
También es absolutamente inaceptable la modificación,. reciente, de la esfera del reloj, por una de plástico, con la marca comercial y la población de la empresa que la hizo, y con cifras arábigas. Debe restituirse la esfera y estudiar si la anterior tenía sólo una aguja, la cual debería reponerse.
Recuperación de antiguos toques
En cualquier caso toda actuación sobre las campanas, la instalación, el reloj y los toques deberá ser supervisada y autorizada por los Servicios Competentes de Patrimonio de la Comunidad Autónoma, de acuerdo con la Ley de Patrimonio.
De manera subsidiaria debiera tenderse a la formación de un grupo de campaneros, que se encargasen del mantenimiento de las campanas y de los toques manuales de las grandes celebraciones.

Bibliografía empleada

  • ORIHUELA: Campanas, campaneros y toques
  • Campanas (epigrafía, descripción): Bibliografía
  • Francesc LLOP i BAYO: bibliografia

     

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    : 25-04-2017
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