SLOBOKSKOY, Archpreste Serafin - Las campanas y los Repiques ortodoxos rusos

Las campanas y los Repiques ortodoxos rusos

Los servicios divinos de la Iglesia Ortodoxa
Traducido por Sacerdote Alejandro Iwaszewicz

Las campanas son uno de los elementos más esenciales de una Iglesia Ortodoxa. En "el Orden de la Bendición de Campanas" nosotros leemos, "Para que permitan a todos que las oyen timbrar, durante el día o por la noche, se inspire para la glorificación de Tus santos."

El repique de las campanas de la iglesia se usa para: 1) el llamado de los fieles a los servicios divinos. 2) expresar la alegría triunfal de la Iglesia y Sus servicios divinos. 3) anunciar a aquellos no presentes en la iglesia los tiempos de los momentos especialmente importantes en los servicios.

Además, en algunas ciudades de la Rusia Antigua, las campanas convocaban a las personas a las reuniones. También, se usaron las campanas para guiar aquellos perdidos en el mal tiempo, y anunciaban varios peligros o infortunios como fuegos o diluvios. En días de peligro para la nación ellas llamaban a las personas a su defensa. Las campanas proclamaban las victorias Militares y saludaban a aquellos que volvían del campo de batalla. Así las campanas jugaron un gran rol en la vida de las personas rusas. Normalmente se colgaban en campanarios especiales construidos encima de la Entrada a una iglesia o al lado de ella.

Las campanas no se usaron inmediatamente luego de la aparición de la Cristiandad. En la Iglesia del Antiguo Testamento, en el Templo de Jerusalén, los fieles no se convocaban a los servicios con las campanas, sino con trompetas. En los primeros siglos de Cristiandad, cuando la Iglesia era perseguida por los paganos, los Cristianos no tenía oportunidad de llamar a los fieles abiertamente a los servicios. En ese momento, ellos se convocaban en secreto por uno de los diáconos o por mensajeros especiales, y a veces el obispo al final de un servicio revelaba el tiempo y lugar del próximo oficio.

Luego de la cesación de las persecuciones en el cuarto siglo, varios medios entraron en uso para convocar a los fieles. Se encontraron los medios más específicos en el sexto siglo cuando el sonido de tablas o aros de hierro, golpeados con martillos, convocaba a los fieles. Eventualmente se inventaron los medios más perfectos para llamar a los fieles a los servicios, el repicar de campanas.

Las primeras campanas, como es bien conocido, aparecieron en Europa Occidental. Hay una tradición por la cual la invención de campanas se atribuye a San Paulino, Obispo de Nola (411) al final del cuarto o el principio del quinto siglo. Existen varias versiones de esta tradición. En una, San Paulino vio algunas flores del campo en un sueño, narcisos, que daban un sonido agradable. Cuando él despertó pidió campanas que tuvieran la forma de estas flores. Pero, evidentemente, San Paulino no introdujo las campanas en la práctica de la Iglesia, ya que ni en sus trabajos ni en los trabajos de sus contemporáneos hay mención de campanas.

Sólo en el comienzo del séptimo siglo el Papa de Roma, Sabino, sucesor de San Gregorio el Dialoguista, tuvo éxito dando importancia cristiana a las campanas. Desde este periodo, las campanas empezaron a ser usadas gradualmente por los cristianos, y en el curso de los octavo y noveno siglos en Europa Occidental, las campanas se volvieron parte de práctica litúrgica cristiana.

En el Este, en la Iglesia griega, las campanas entraron en uso en la segunda mitad del noveno siglo, cuando en el 865, el Duque de Venecia, Ursus, le dio al Emperador Miguel un regalo de doce campanas grandes. Estas campanas se colgaron en una torre cerca de la Catedral Santa Sofía. Pero las campanas no entraron en uso general entre los Bizantinos.

En Rusia, las campanas aparecieron casi simultáneamente con la recepción de Cristiandad por San Vladimiro (988 D.C.). Todavía se usaban y todavía se usan tablas de madera y aros de metal golpeados por martillos en algunos monasterios. Pero aunque parezca extraño, Rusia no tomó las campanas de Grecia de donde ella recibió la Ortodoxia, sino de Europa Occidental. La Misma palabra kolokol viene de la palabra alemana "glocke." La palabra eslava es kampan que viene de la provincia romana Campania donde se hicieron las primeras campanas, de bronce. Inicialmente las campanas eran pequeñas, y cada iglesia tenía sólo dos o tres.

En el decimoquinto siglo aparecieron fábricas especiales para fundir campanas, donde las Mismas eran grandes proporciones. En el campanario de Ivan el Grande en Moscú, por ejemplo, está la campana de "Todos los días" que pesa 36,626 libras; la campana "reyute" que pesa 72,000 libras; y la campana más grande, llamada "Dormición," qué pesa alrededor de 144,000 libras.

La campana más grande en el mundo es en la actualidad la "Campana del Zar "está de pie en un pedestal de piedra en la base del campanario de Ivan el Grande. No hay ninguna igual a ella en el mundo, no sólo en dimensión y peso, sino en el fino arte de fundición. La "Campana del Zar" se fundió por los maestros rusos Ivan y Miguel Matorin, padre e hijo, en 1733-1735. El material para la "Campana del Zar" se tomó de su predecesora, una campana gigantesca que se había dañado en un incendio. Esta campana pesaba 288,000 libras y se fundió por el maestro artesano, Alejandro Grigoriev, en 1654. A las 288,000 libras de metal base se agregó más de 80,000 libras de aleación. Con todo, el peso total de la Campana del Zar es 218 toneladas. El diámetro de la campana es 6 metros, 60 centímetros, o 21 pies, 8 pulgadas.

Este producto asombroso de fundición nunca se colgó con éxito porque se dañó severamente en un terrible y devastador incendio en 1737. Todavía estando en su molde de fundición en un andamiaje de madera, no se sabe si este andamiaje fue colgado o no en la vida. Cuando cogió el fuego, ellos empezaron a tirar agua en él. La campana al rojo vivo desarrolló muchas fracturas grandes y pequeñas debido al cambio extremo de temperatura, y un pedazo grande, pesando 11,000 Kg (11.5 toneladas), cayó de la campana.

Después del fuego, la "Campana del Zar" yació en su molde de fundición durante un siglo entero. En 1836, la campana se alzó fuera y se puso en un pedestal de piedra, por el proyecto del arquitecto A. Montferrand, el constructor de Catedral de San Isaac y la Columna de Alejandro en Petersburgo. Ahora está en este pedestal con el pedazo caído de la campana apoyado al pie del Mismo. Así es el destino de la campana más grande del mundo, la "Campana del Zar," qué nunca sonó.

La campana activa más grande es la llamada "Dormición," localizada en Moscú, en el campanario de Ivan el Grande. Su repique dio el signo para empezar el sonido festivo de las campanas de todas las iglesias de Moscú en noche de Pascua. Así, las personas Ortodoxas rusas amaron el repique de las campanas de la iglesia y enriquecieron la colectividad con su innovación y arte.

La calidad distintiva de las campanas rusas es su sonoridad y melodía. Esto se logra por varias técnicas: 1) Una proporción exacta de bronce y estaño, a menudo con plata agregada, la aleación apropiada. 2) la altura de la campana y su anchura, las proporciones correctas. 3) el espesor de las paredes de la campana. 4) el colgamiento correcto de la campana. 5) la composición correcta de la lengua y su manera de colgarse en la campana.

Los rusos llaman al palmoteador, la lengua. La campana rusa es distinta a la campana europea Occidental en que es fijada en la posición, y el palmoteador se mueve y golpea los lados de la campana produciendo el sonido. Es característico que las personas rusas llaman a la parte movible de la campana "la lengua," permitiendo a la campana tener una voz viviente y trompeta. De verdad, ¿con qué otro nombre, si no uno hablando, uno puede llamar a la campana?

En los días de grandes fiestas el sonido de la campana nos recuerda la beatitud del Cielo. En los días de grandes santos, nos recuerda el reposo eterno de los moradores del Cielo. Nos recuerda nuestra conciliación con Dios a través de Cristo el Salvador durante los días de Semana Santa. En los días de la Semana Radiante, proclama la victoria de la vida sobre la muerte y la alegría eterna, interminable de la vida futura en el Reino de Cristo.

No es una boca que habla cuando la campana nos cuenta cada hora que pasa, y nos recuerda el paso del tiempo y de la eternidad cuando el tiempo no será más (Apoc. 10:6).

Anunciando la gloria del nombre de Cristo, día y noche, desde las alturas de una iglesia de Dios, el sonido de campanas nos recuerda las palabras del Señor, el Pantocrator, dichas a través del Profeta Isaias del Antiguo Testamento, sobre tus muros, oh Jerusalén, he puesto guardas; todo el día y pernocturna no callaran jamas (Is. 62:6). No es casualidad que los paganos, cuando oían el sonido de las campanas, a menudo decían, "esa es la voz del Dios de los cristianos."

El sonido de una campana de la iglesia es algo exaltado y solemne, y si hay varias campanas en armonía entre ellas, entonces suena una sonoridad más magnífica. Un repique inquieto de campanas actúa en nuestros sentimientos internos y despierta nuestras almas del letargo espiritual. Lo que aflige, desalienta, y a menudo los tonos irritantes son evocados por las campanas de la iglesia en el alma de un apóstata malvado e impío. Los sentimientos de incomodidad y cansancio de alma son evocados por el sonido de la campana en el alma de un pecador perpetuo. Pero en el alma de los fieles que busca paz con Dios el Señor, la campana de la iglesia despierta un luminoso, alegre, y serena disposición. Así una persona puede definir el estado de su alma por medio del sonido de campanas.

Uno puede traer ejemplos de la vida, cuando un hombre, exhausto de la lucha contra el amargor de la vida, y entrado en la desesperación y desaliento, decide tomar su propia vida. Entonces él oye las campanas de la iglesia. Preparándose para cometer suicidio, él tiembla, se asusta, e involuntariamente se guarda a sí Mismo con la señal de la Cruz. Evoca al Padre Celestial, y nuevos, buenos sentimientos surgen en su alma, y el que estaba pereciendo ingresa para siempre a la vida. Así en los golpes de una campana de la iglesia hay oculto, un poder maravilloso que penetra profundamente en el alma de la humanidad.

Habiendo amado el sonido de las campanas de la iglesia, las personas Ortodoxas lo asocian con todos sus eventos festivos y afligidos. Por consiguiente, el sonido del campanario Ortodoxo no sólo sirve para indicar el tiempo de los servicios divinos, sino también para expresar alegría, pesar y festividad. Las varias formas de tocar las campanas, cada uno con su propio nombre y significando, se desarrollaron para expresar este rango de sentimientos.

Las formas de tocar las campanas y sus nombres

La manera de sonar las campanas de la iglesia esta dividida en dos formas básicas: 1. Buenanueva, o toque moderado de la campana para anunciar los oficios en la iglesia y 2. Repique de todas las campanas.

Sonido para anunciar los Servicios de la Iglesia. Por "el anuncio de servicios de la iglesia" se significa los golpes moderados de una campana grande. Por este sonido, los fieles son llamados juntos al templo de Dios para los servicios divinos. En ruso es conocido como la "campana de las Buenas Noticias" porque anuncia las benditas, buenas noticias del principio de los servicios divinos.

El "repique de buenas noticias" es así cumplido. Primero se producen tres golpes espaciados lentos, prolongados ampliamente para sostener el sonido de la campana, seguido por los golpes moderados. Si la campana es muy pesada o de grandes dimensiones, los golpes moderados se producen por el balanceo del palmoteador de lado a lado de la campana. Si la campana es de tamaño mediano, entonces su palmoteador es suficientemente arrastrado cerca del margen por una soga. La soga se ata a un pedal de madera, y con la presión de los pies, se produce el sonido.

El "repique de buenas noticias" se subdivide a su vez en dos tipos: 1) El repique usual u horario, producida con la campana más grande. 2) El repique cuaresmal u ocasional, producido con la campana siguiente más grande en los días de la semana del Gran Ayuno.

Si la iglesia tiene varias campanas grandes, como normalmente es el caso en catedrales o monasterios grandes, entonces el tamaño de las campanas corresponde a su importancia: 1) la campana de la fiesta, 2) la campana del domingo, 3) la campana del polyeleos, 4) la campana diaria, y 5) el quinto, o la campana pequeña. Normalmente en las parroquias no hay mas que dos o tres campanas grandes.

El repique de todas las campanas se subdivide como sigue: 1) Trezvon (Repique) - triple sonido, repiqueteo múltiple de la campana. Éste es el sonido simultáneo de todas las campanas, después de una pausa breve, un segundo repiqueteo de todas las campanas, de nuevo una pausa breve, y un tercer repique de todas las campanas, es decir, un repiqueteo simultáneo de todas las campanas tres veces, o un timbrado en tres estribillos. 2) Dvuzvon - doble timbre. Éste es dos veces el toque simultáneo de todas las campanas, en dos estribillos. 3) Perebor (Toque en Cadena) - éste es el toque de cada campana a su turno, con uno o varios golpes de cada campana, empezando con la más grande hasta la más pequeño, y repitiéndolo varias veces. 4) Perebor (Peaje) - Éste es lento toque de cada campana, empezando con la más pequeña a la más grande, y después del golpe en la campana más grande se golpean inmediatamente todas las campanas juntas; después esto se repite varias veces.

El uso de las campanas y su significado.

Las campanas para la Vigilia pernocturna.

1) Antes del principio de la Vigilia pernocturna- el "repique de las buenas noticias" que concluye con el toque simultáneo de todas las campanas, o el trezvon.

2) al principio de la lectura de los Seis Salmos viene el doble tiempo, el repique simultáneo, el dvuzvon. Este anuncia el principio de la segunda parte de la Vigilia Pernocturna - Matutinos. Expresa la alegría de la Resurrección de Cristo, la encarnación de la Segunda persona de la Santísima Trinidad, nuestro Señor, Jesucristo. El principio de los Matutinos, como sabemos, evoca el Nacimiento de Cristo, y empieza con la doxologia de los ángeles en su revelación a los pastores de Belén, Gloria a Dios en las alturas, en la tierra paz en los hombres buena voluntad.

En el uso popular, la campana del doble tiempo en la Vigilia Pernocturna se llama la segunda-campana (el segundo repique de la campana después del principio de la Vigilia Pernocturna).

3) en el momento del canto del polyeleos, antes de la lectura del Evangelio, el trezvon, los tres toques simultáneos de todas las campanas, expresando la alegría en celebrar el evento.

El sábado en la Vigilia Pernocturna, este toque expresa la alegría y festividad de la Resurrección de Cristo. En algunas situaciones se realiza en el momento del canto de "En eso hemos visto la Resurrección de Cristo..." Habitualmente en los libros guías, este repique se llama "las campanas antes del Evangelio."

En el uso popular, el trezvon en la Vigilia Pernocturna (las campanas antes del Evangelio) se llama el "tercer toque."

4) al principio de la Canción de la Santísima Theotokos, "Glorifica mi alma al Señor..." ocurre un repique de buenas noticias cortas, compuesto de nueve golpes de la campana grande (de costumbre en Kiev y en toda Pequeña Rusia).

5) en las Grandes Fiestas, en la conclusión de la Vigilia, ocurre el trezvon.

6) en los servicios Obispales, después de cada Vigilia Pernocturna, se toca el trezvon, acompañando al obispo cuando él deja la iglesia.

Las campanas para la Liturgia.

Antes del principio de la lectura de la Tercera Hora, suena el repique de buenas noticias para la Liturgia, y al final de la Sexta Hora, antes del principio de la Liturgia, el trezvon. Si se sirven dos Liturgias (una temprano y otra más tarde), entonces el repique de buenas noticias para la Liturgia temprana es más simple y más lento que para la Liturgia más tardía, y habitualmente no se usa la campana grande.

En un oficio Obispal, el repique de buenas noticias para la Liturgia empieza en el momento indicado. Mientras el obispo se acerca a la iglesia, se toca el trezvon.

Cuando él entra en la iglesia, el trezvon cesa y se reanuda el repique de buenas noticias y continúa a lo largo de la vestimenta del obispo. Al final de la Sexta Hora, el trezvon se toca de nuevo. Después, durante la Liturgia, el repique de buenas noticias se toca al principio del Canon Eucarístico, la parte más importante de la Liturgia, para anunciar el tiempo de la santificación y la transformación de los Santos Dones.

Según T.K. Nikolsky, en el libro Ustav Bogosluzhenia, se dice que el repique de buenas noticias antes de "es digno..." empieza con las palabras, "es digno y correcto postrarse ante el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo..." y continúa hasta el canto de "Verdaderamente es digno, siempre bendita y Purísima, Madre de Dios..."También es la instrucción en el Libro Novaia Skrizhal por el Arzobispo Benjamin (publicado en S.P.B., 1908, pág. 213.).

En la práctica, el repique de buenas noticias para "es digno..." es más corto, compuesto de doce golpes. En Rusia del sur este repique para "es digno..." se realiza habitualmente antes del principio del Canon Eucarístico, en el momento de cantar el Credo (12 golpes, 1 golpe para cada cláusula del Credo). El repique de buenas noticias antes de "es digno..." según la costumbre de las iglesias rusas se introdujo durante el tiempo del Patriarca Joaquín de Moscú (1690 D.C). similar a la costumbre del Oeste dónde ellos tocan durante las palabras "Tomad, comed..."

En todas las Grandes Fiestas al final de la Liturgia se toca el trezvon. También, después de que cada Liturgia servida por un obispo el trezvon se toca para acompañar al obispo cuando él deja la iglesia.

En la fiesta de Navidad, el trezvon se toca todo el día de la fiesta, desde la Liturgia hasta las Vísperas. También, en la fiesta de Resurrección de Cristo - Pascua.

El repique de buenas noticias antes de los Matutinos Radiantes empieza antes de la Vigilia pernocturna y continúa hasta la Procesión de la Cruz, y el trezvon festivo se toca al principio de la Procesión hasta su final y aun después.

Antes de la Liturgia Pascual, se tocan el repique de buenas noticias y los trezvon. En el momento de leer el Evangelio, el perebor se toca durante la propia Liturgia Pascual, con siete golpes en cada campana (el número siete expresa la plenitud de la gloria de Dios). Este toque festivo de las campanas signa la homilía en el Evangelio de Cristo en todos los idiomas. En la realización de la lectura del Evangelio, el perebor concluye con el trezvon jubiloso, victorioso.

Durante toda la Semana Radiante, el trezvon ocurre todos los días, desde el final de la Liturgia hasta las Vísperas. Después de la Liturgia se toca el trezvon todos los domingos de Pascua hasta la Ascensión.

En el día de la fiesta de una iglesia, al final de la Liturgia antes del principio del Moleben, se tocan el repique de buenas noticias cortas y los trezvon, y a la conclusión del Moleben, el trezvon.

Siempre que hay una procesión alrededor de la iglesia, se toca el trezvon. Antes de las Horas Reales, suena el repique de buenas noticias normalmente en la campana grande, y antes de las Grandes Horas de la Semana Santa, el repique de buenas noticias Cuaresmales repican en la campana pequeña. Como en las Horas Reales, también en las Grandes Horas de la Semana Santa se toca la campana antes de cada Hora. Antes de la Tercera Hora la campana se golpea tres veces, antes de la Sexta Hora, seis veces y antes de la Novena Hora, nueve veces. Antes del Typica y Grandes postvespertinos, doce veces. Si durante el ayuno es celebrado un día de fiesta, entonces durante las Horas ellas no se golpean separadamente para cada Hora.

En Matutinos de Viernes Santo, para las Doce Lecturas del Evangelio de la Pasión del Señor, además del toque de buenas noticias usuales y trezvon al principio de matutinos, hay un repique de buenas noticias antes de cada lectura del Evangelio: antes del primer Evangelio - un golpe en la campana grande, antes del segundo Evangelio - dos golpes, antes del tercer Evangelio - tres golpes, etc.,

En la conclusión de los Matutinos, como los fieles llevan el "fuego del Jueves Santo" a sus casas, se toca el trezvon.

El uso del Perebor y su significado

En las Vísperas de Viernes Santo, antes de la elevación del Epitafion, en el momento del canto de los últimos sticheron del aposticha, se realiza un perebor lento, un golpe en cada campana, de la más grande a la más pequeña. En la colocación del Epitafion en el centro de la iglesia, se toca el trezvon.

En los Matutinos durante Sábado Santo, empezando con el canto de la "Gran Doxologia" y continuando a través de la procesión con la Epitafion alrededor de la iglesia, se toca el perebor el Mismo para el transporte de vuelta del Epitafion, un perebor lento, un golpe en cada campana de la más grande a la más pequeña. Cuando ellos recogen la Epitafion en el medio de la iglesia y van con él a las Puertas Reales, entonces se toca el trezvon.

El perebor lento con un golpe en cada campana, empezando con el sonido más grande, más poderoso, y ascendiendo por los grados al tono tirado más delicado y más alto de la campana pequeña, simboliza "la vertiente (por lo que se refiere a la humildad)" de nuestro Señor Jesucristo para nuestra salvación, cuando nosotros cantamos, por ejemplo, en el cuarto irmos del Quinto Tono:

"Previendo Tu propio vaciamiento divino en la Cruz..." Como establecido por siglos de práctica por la Iglesia Ortodoxa rusa, en la parte central de Rusia semejante perebor podría realizarse sólo dos veces por año, el Viernes y Sábado Santos, el día de la Crucifixión del Señor y Su entierro. Los timbres de campana experimentados normalmente siguen estrictamente esta costumbre y no lo permite de otro modo, que el sonido afligido que pertenece al Señor, nuestro Salvador, se reserve y sea distinto de las campanas fúnebres de personas simples, mortales y pecadoras.

En los Matutinos en el día de la Exaltación de la Cruz del Señor, durante la semana de la Veneración de la Cruz, y el primero de agosto, antes de llevar la Cruz del Altar en el momento de cantar la "Gran Doxologia," el perebor ocurre donde se golpean tres veces despacio (en algunos lugares, una vez) en cada campana desde la más grande a la más pequeña. Cuando la Cruz se lleva al medio de la iglesia y se pone en el analogion, se toca el trezvon.

Semejantemente al perebor, pero más rápido y en sucesión rápida, siete o tres veces en cada campana, la campana se toca antes de la pequeña bendición de agua. En el momento de la inmersión de la Cruz en el agua, se toca el trezvon.

Como antes de la bendición de agua, el perebor ocurre antes de la ordenación de un obispo. En general, el perebor es rápido, pero hay un repique festivo a veces en cada campana. En varios lugares, semejante perebor son realizados antes del principio de la Liturgia en el día de la fiesta de la iglesia, o en otros casos, por ejemplo, como indicamos anteriormente, durante la lectura del Evangelio Pascual.

El uso del Perebor y su significado.

El perebor, por otra parte conocido como la campana fúnebre, expresa el pesar por el muerto. Se usa, como explicamos anteriormente, en el orden inverso del perezvon. Es decir, despacio tocan una vez en cada campana de la más pequeña a la más grande, y después de eso tocan todas las campanas simultáneamente. Este perebor triste, fúnebre debe concluir con un trezvon corto, expresando la alegre fe cristiana en la resurrección del muerto.

En vista del hecho de que en varias guías para el toque de campanas, uno es instruido en no tocar un trezvon en el servicio fúnebre del muerto, y como esta directiva no corresponde a la práctica de la iglesia, nosotros aprovecharemos esta oportunidad para dar una explicación.

Los perebor lentos, desde la más pequeña hasta la más grande, simboliza el crecimiento del hombre en la tierra, desde la estatura pequeña a la madurez y fuerza, y el toque único simultaneo en todas las campanas significa que la vida terrenal del hombre se detiene por la muerte, por lo que todo lo adquirido por el hombre en esta vida queda atrás. Como se expresa en los himnos del servicio fúnebre, "Todas las cosas mortales son vanidad y no existen después de la muerte. Las riquezas no soportan, tampoco la gloria acompaña en el camino; para cuando la muerte viene, todas estas cosas desaparecen absolutamente" (o como en otro himno, "todavía solo un momento, y la muerte suplantará todo").

Por consiguiente, al Cristo inmortal nosotros clamamos, "Haz descansar al difunto, en la morada de aquellos que se regocijan "La segunda parte del himno habla directamente de la alegría de la vida futura con Cristo. Esta alegría también se expresa con el trezvon después del perebor afligido.

En el periódico Pravoslavnaia Rus' (la Rusia Ortodoxa), el Arzobispo Averky, según la costumbre de la ocasión en los entierros y Panigidas para el difunto, dio la explicación firmemente basada en que, que sin duda también pertenece a las campanas. "Para realizar Panigidas y entierros, se pone ropa luminosa según nuestra costumbre Ortodoxa. La costumbre de celebrar estos órdenes de culto en ropa negra vino del Oeste, y es completamente atípico al espíritu de Ortodoxia. No obstante, está extendido entre nosotros. Tanto que, ahora no es fácil erradicar. Para los verdaderos Cristianos, la muerte es un pasaje a la vida buena, alegre y no el dolor, como se expresa bellamente en la tercera oración de rodillas leída en las Vísperas en el día de Pentecostés, "Porque no hay muerte, Oh Señor, para Tus siervos cuando nosotros partimos del cuerpo y venimos a Ti, nuestro Dios, sino un cambio de las cosas muy aflictivas hacia las cosas más beneficiosas y mas dulces, y hacia el reposo y alegría."

El trezvon, recordativo de la Resurrección, graciosamente actúa en el alma de los fieles cristiano, afligido por la separación del difunto, y le da consuelo interior. Privar al Cristiano de tal consuelo no tiene ninguna base, más desde que este trezvon ha entrado fundamentalmente en la vida de las personas Ortodoxas rusas y se ha vuelto una expresión de su fe. De esta manera, cuando el cuerpo del difunto se trae al funeral en la iglesia, esta el perebor triste, y Mientras está llevándose hacia la iglesia, el trezvon. Después del funeral, al llevar al difunto fuera de la iglesia, allí de nuevo ocurre el perebor, también concluyendo con el trezvon.

Durante los funerales y entierros de sacerdotes, hieromonjes, archimandritas y obispos, se realiza un perebor ligeramente diferente. Primero golpean la campana grande doce veces, después sigue el perebor; de nuevo los doce golpes en la campana grande, y nuevamente el perebor, etc. Mientras el cuerpo se trae a la iglesia, se toca el trezvon; también durante la lectura de la oración de absolución - el trezvon. Durante el traslado del cuerpo, nuevamente es indicado el perebor, y al poner el cuerpo en la tumba, ocurre el trezvon. En otros lugares, las campanas se tocan según la costumbre usual para los entierros.

El Chinovnei Knige dice que durante el traslado del Patriarca Joaquín, había un repique de buenas noticias, alternadamente en todas las campanas (Vrem. Mosk. Obshch. Ist. i drevi. 1852, vol. 15, p.22).

No hace mucho tiempo nosotros tuvimos la ocasión para aprender que aun existe otra forma de perebor. Es un golpe en cada campana, pero empezando con la más grande a la más pequeña, y después un golpe simultáneo de todas las campanas. Esto se puso en un registro, Rostovskie Zvoni (las Campanas de Rostov), grabado en Rostov en 1963. En la práctica nosotros no hemos oído tal repique, y no hay directivas para ellos. Por consiguiente somos incapaces de indicar donde y cuando se usa este modelo.

Allí también existe el llamado "sonido bonito" en todas las campanas. Este existe en las reuniones en las catedrales, los monasterios, donde ellos tengan una colección grande de campanas. El "sonido bonito" está compuesto de varios campaneros en una compañía de cinco o más personas. Ocurre en los grandes días de fiesta, los eventos festivos y jubilosos de la Iglesia, y también para saludar al obispo de la diócesis.

También es necesario mencionar "la campana de alarma," qué sirve para un propósito social. Por "campana de alarma" se entiende los golpes ininterrumpidos, frecuentes en la campana grande. Se usa para alertar a las personas en caso de fuego, diluvio, motín, invasión de un enemigo, o alguna otra forma de calamidad social.

La campana "vetchevnie" fue usada para llamar a todos los habitantes de Novgorod antiguo y Pskov al vetche, o la asamblea popular.

Las victorias sobre enemigos y retornos de regimientos de los campos de batalla se anunciaban con el trezvon alegre y festivo en todas las campanas.

En conclusión, notamos que los campaneros rusos lograron alto dominio en tocar las campanas y eran famosos a lo largo del mundo. Muchos turistas fueron de Europa, Inglaterra y América a la fiesta de Pascua en Moscú, a oír las campanas Pascuales.

En "la Fiesta de las Fiestas" en Moscú, se tocaron las campanas de todas sus iglesias, numerando más de 5,000. Así, quien haya oído las campanas Pascuales de Moscú nunca se olvidaran. Y. Shmelov expreso como escritor: Era "una única sinfonía,." Este sonido poderoso, festivo penetró al Cielo un himno victorioso a la Resurrección de Cristo.

(La descripción básica del orden de tocar las campanas se extiende por la mayor parte en la Práctica de la Iglesia rusa en Rusia Central. La descripción de práctica fue compilada y confirmada por muchos eventos y prácticas diarias de las personas Ortodoxas rusas, por la Misma vida de la Iglesia Ortodoxa).

SLOBOKSKOY, Archpreste Serafin
Holy Trinity Orthodox Mission (Canada) (2001)
  • MOSCOU: Campanas, campaneros y toques
  • Lista de toques: Bibliografía

     

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