BUSTAMANTE, Donata - La restaurada torre de la Catedral sigue sin uso y cerrada

La restaurada torre de la Catedral sigue sin uso y cerrada

La obra se acabó en 2004 y está en estudio su utilización para exposición permanente por la complejidad del espacio y el acceso a las plantas

La escalera medieval de caracol se ha restaurado
La escalera medieval de caracol se ha restaurado

La torre del campanario de la Catedral de Santander cuyas obras de reforma se terminaron en la primavera de 2004 sigue cerrada y sin uso casi cuatro años después. Su restauración llevó dos años de trabajo y su financiación, 340.208 euros, corrió a cargo del Ministerio de Fomento dentro del Plan de Catedrales.

La intención del Obispado cuando se acometió la obra era instalar en sus cuatro plantas una exposición permanente del tesoro catedralicio, piezas de gran interés conservadas desde la época medieval y una parte de las cuales pudieron ser admiradas por miles de personas en la Fundación Marcelino Botín hace varios años.

Se pensó realizar el acceso a la torre desde el exterior, tesis que se vio frenada en parte por cuanto esa apertura quedó descartada por los técnicos, ya que se ponía en peligro la seguridad de la edificación. Así que, para acceder a la torre, hay que seguir entrando a la Catedral y subir por las mismas escaleras que llevan al coro, desde donde se accede a la torre del campanario. Ya aquí, por un moderno ascensor, con capacidad para cuatro persona, se accede a las cuatro plantas.

Esta dificultad de acceso, ha hecho que quede descartada la idea de abrirlo a las visitas multitudinarias; sólo cabe pensar en visitas muy reducidas. Resuelto el tema que más preocupaba (la restauración y consolidación de la torre) el Cabildo se toma tiempo para estudiar el destino final de esta importante parte de la Catedral. A ello se unió que la Diócesis estuvo un año sin pastor, tras la marcha de José Vilaplana.

Tanto el deán de la Catedral, el arqueólogo y escritor, Joaquín González Echegaray, como el canónigo archivero, Francisco Sánchez, aseguraron que falta por definir su uso y el contenido de la torre, una cuestión técnicamente complicada debido al reducido espacio de sus cuatro plantas.

Por ahora, el interior de la torre sigue desnudo, sin expositores ni equipamiento alguno, salvo el moderno ascensor forrado de madera con un lateral de cristal. Las dependencias ha experimentado un cambio total:.han pasado de ser un almacén de trastos, con la mayor parte de su interior cegado, con una vieja escalera para subir al campanario, además de un reloj, a un espacio liberado en el que destacan las piedras de sillería y la recuperada escalera medieval de caracol.

Historia

La reforma de la torre ha servido para dejar al descubierto parte de sus cimientos, donde se encontraron algunas monedas de plata. Se ha podido estudiar además la cimentación y saber que esa torre cuadrada de 29 metros de altura se construyó introduciéndola un metro en la nave catedralicia, lo que exigió la eliminación de parte de la Catedral y del rosetón. La torre data del siglo XIII, cuando Santander era un poblado de pescadores y la Catedral una abadía que dependía de la Archidiócesis de Burgos. Su construcción se fecha en torno a 1230. Sus plantas estaban unidas mediante un usillo y una escalera de caracol, que en el siglo XVIII se macizó de ladrillos.

BUSTAMANTE, Donata
El Diario Montañés (10-02-2008)
  • SANTANDER: Campanas, campaneros y toques
  • Campanarios: Bibliografía

     

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