ARMAS HERNÁNDEZ, Agustín - Las campanas de la torre de la Peña de Francia en Puerto de la Cruz

Las campanas de la torre de la Peña de Francia en Puerto de la Cruz


Vengo preguntándome desde hace algunos años el motivo por el que las fiestas religiosas mas importantes que se celebran en nuestra querida ciudad, Puerto de la Cruz, no encienden en mí la alegría y entusiasmo que solía prenderme en otros tiempos. El Corpus Christi, la Cruz y las fiestas patrona­les de la ciudad en honor del Gran Poder de Dios y de la Stma. Virgen del Carmen eran las solemnidades litúr­gicas que mas gratamente me impactaban, confortaban el alma y elevaban me el espíritu. Sentir ya, desde las vísperas, las cam­panas al vuelo acompaña­das del tronar de los caño­nes, era algo que me alegra­ba enormemente. Nada me gustaba más que, llegado el día grande, asistir a los actos litúrgicos y participar, con devoción de buen cris­tiano, en los mismos. Y... ¿por qué ahora, en estos tiempos que corren, no me alegran ni emocionan como en tiempos pretéritos? ¿Cual es el motivo? ¿Es que he perdido la fe, como tan­tos otros que, creyendo tenerla, la perdieron? No, en absoluto, aquellos que la perdieron nunca la tuvie­ron. Soy de los que creen que, los que poseen el don de la fe, jamás la perderán, aunque mucho le combatan para que así sea. Doy gracias a Dios porque esto no ha sucedido en mi persona, y sigo asistiendo, como entonces, a los actos litúrgi­cos que programa la Santa Madre Iglesia, e incluso participando en los mis­mos, leyendo las escrituras correspondientes a los domingos y festivos.
No obstante, no dejo de comprender la falta de inte­rés o la tibieza con la que algunos cristianos, quizás yo también, asistimos a las funciones religiosas, puesto que nos dejamos fácilmente influenciar por los enemi­gos que zarandean actual­mente a la Iglesia, tanto des­de dentro como desde fue­ra.
Ya lo dijo en vida el extin­to Papa Pablo VI: «Todo denota que el demonio se ha metido en la Iglesia por una rendija».
No hace falta ser un Séneca para darse cuenta, que la Iglesia Católica, como también todas las reli­giones del mundo, está pasando por un mal momento. Falta de vocacio­nes, falta de fe, etc. Estos ataques y aparente debili­dad de la Iglesia hará que se tambalee, mas nunca caerá, pues ya lo dijo Jesucristo: «Estaré con vosotros a tra­vés de los tiempos». Dios, hoy aparentemente dormi­do. Despertará y hará que las aguas, ahora enturbia­das y caudalosas, vuelvan tranquilas y limpias a su cauce. ¿Se cumplirá ahora en tiempos de tantas increen­cias religiosas la profecía bíblica que dice: «Al final habrá un solo rebaño y un solo Pastor»? Con el deseo de que esto último se cumpla. Pongo mi granito de arena con los ver­sos que siguen a continua­ción:

Las campanas de la torre,
Aquí. En la Peña de Francia,
Ya no tañen jubilosas.
Han perdido su elegancia.

Ya no oímos su sonido,
Ya no tienen resonancia
Y mi pueblo exclama triste:
¡Esto sí es una desgracia!

En Puerto de la Cruz...
Ya no tañen jubilosas las campanas.
Ni en el Corpus, ni en la Cruz.
Ni en sus fiestas más sona­das.

Las campanas de la torre,
Aquí. En la Peña de Francia,
Tristes y quedas están,
Pues nadie al vuelo las lanza.

Yo recuerdo, hace ya tiem­po.
Cuando al vuelo las lanzaban
Y todos, en Puerto de la Cruz,
En el alma se gozaban.

Pues las campanas del Puer­to.
Como vigías del alma.
Invitan siempre a oración
Y nos infunden confianza.

Las campanas de la torre,
Aquí. En la Peña de Francia,
Ya no tañen jubilosas.
Han perdido su arrogancia.

En Puerto de la Cruz...
¡¡Raudas vuelven a tañer las campanas!!
En el Corpus en la Cruz,
Y en sus fiestas más menta­das.


ARMAS HERNÁNDEZ, Agustín

Tertulia Villera (31-12-2008)
  • PUERTO DE LA CRUZ: Campanas, campaneros y toques
  • Campanas (historia general y tópicos): Bibliografía
  • Ruido y denuncias: Bibliografía

     

  • Volver a la página anterior
  • Menu inicial CAMPANERS DE LA CATEDRAL DE VALÈNCIA
    Campaners de la Catedral de València
    Buscar campana, campanario, población, fundidor, año fundición, epigrafía, autor, artículo
    © Tertulia Villera (2008)
    © Campaners de la Catedral de València (2017)
    campaners@hotmail.com
    : 28-05-2017
    Convertir a PDF