ANDRES FERREIRA, M. - La torre del Miguelete

La torre del Miguelete

El conjunto catedralicio es el más visitado por los turistas

Los turistas atienden a las explicaciones del guía en la sala de campanas del Miguelete. Foto Jesús SIGNES (LAS PROVINCIAS)
Los turistas atienden a las explicaciones del guía en la sala de campanas del Miguelete. Foto Jesús SIGNES (LAS PROVINCIAS)

El esbelto campanario de planta ochavo, conocido por el Miguelete y que se alza junto a la fachada principal de la Catedral, se ha convertido en un atractivo monumento para el turista. Diariamente suben los 207 escalones que llevan a lo alto más de 300 visitantes.

Auténticas oleadas de turistas ataviados, en ocasiones, con escasa y variopinta indumentaria, traspasan todos los días la emblemática Puerta de los Hierros de la Seo Valencia -aunque también acceden por las puertas de los Apóstoles y de la Almoina- para sumergirse en el silencio histórico de todo cuanto de bello encierran sus antiguos muros.

Muchos de los turistas llegan con los guías y otros con la lección aprendida. A este último grupo pertenece una familia de Astorga, cuyo patriarca espetaba una magnífica explicación del conjunto: "Los historiadores coinciden en situar a la antigua Valentia romana en el solar de esta Catedral; la mezquita, por su parte, se asentaría igualmente en este centro que siempre ha sido el corazón de Valencia. El templo cristiano empezó a levantarse en el 1262".

La mayoría visita la torre de El Miguelete. "Todos los días suben las escaleras más de 300 personas, entre adultos y niños", nos dice Nathali, una joven perteneciente a un grupo de oración que en una garita de madera atiende al visitante. Los mayores pagan 200 pesetas y los niños 100 por acceder al campanario. Hay que animarse para subir. Son 207 escalones. Al fin se tiene la recompensa de poder admirar desde la terraza una de las mejores panorámicas de la ciudad. "Ha sido muy interesante la visita, sobre todo, la de la sala de las campanas y la zona que en otro tiempo fue casa del campanero. Creo que el último que vivió fue Mariano Folch desde 1840 a 1905", dice Antonio Olcina, un joven jurista cordobés, de visita familiar por Valencia.

Y ya que hablamos del campanario recordaremos que todos los días desde las ocho de la mañana hasta medianoche, una campanada anuncia los cuarto de hora. Por la noche, solamente toca una vez a las medias horas. Sonido que se escucha en toda la ciudad.

"El conjunto catedralicio es muy interesante. Yo vengo todos los años con un grupo de estudiantes de la licenciatura de Arte de la Universidad de Pisa. Cada vez descubro algo nuevo", dijo a LAS PROVINCIAS el profesor Tulio Gassera, en un correcto castellano. Sorprendidas y encantadas con lo que estaban admirando vimos a un grupo de bailarinas del caribeño pueblo de Isla Antigua, que participan en el Festival Internacional de Música y Danza.

Y en todo este ir y venir de visitantes tuvimos ocasión de observar a Inés Rivas y Eulalia Santos, dos mujeres embarazadas que cumpliendo con la tradición recorrían, en solitario, el interior de la Catedral, hasta completar nueve vueltas. "Es para que el parto vaya bien. Mi madre ya lo hizo conmigo", nos explica Inés Rivas, que va a por el cuarto hijo o hija, cuyo sexo no ha querido saber. Tradiciones que, inmersas en el Tercer Milenio, todavía mantienen su actualidad.


ANDRES FERREIRA, M.

Las Provincias (31-08-2001)
  • VALÈNCIA: Campanas, campaneros y toques
  • Visitas a campanarios: Bibliografía

     

  • Volver a la página anterior
  • Menu inicial CAMPANERS DE LA CATEDRAL DE VALÈNCIA
    Campaners de la Catedral de València
    Buscar campana, campanario, población, fundidor, año fundición, epigrafía, autor, artículo
    © Las Provincias (2001)
    © Campaners de la Catedral de València (2017)
    campaners@hotmail.com
    : 20-09-2017
    Convertir a PDF