FERNÁNDEZ, C. - Campanadas de madrugada

Campanadas de madrugada

Los residentes que viven cerca de las iglesias critican el volteo cada hora en los campanarios

Campanario de la iglesia de Campanar
Campanario de la iglesia de Campanar

Vivir junto a una iglesia es un privilegio para aquellos que les gusta acudir a una cita con puntualidad inglesa o saber en todo momento qué hora es. Otros le encuentran el sabor a pueblo en pleno centro cosmopolita. Sin embargo, son muchos los que rechazan el retoque de campanas y exigen que dejen de sonar aprovechando la nueva ordenanza contra la contaminación acústica.

«No me dejan dormir y en pleno verano con las ventanas abiertas se oyen mucho más. Antiguamente tenían sentido, pero ahora son innecesarias», explicaba ayer un vecino de Campanar que reside a pocos metros de la iglesia de este barrio que fue en su día un pueblo.
A cada hora, cuarto de hora y media hora las campanas de las iglesias acompañan a los ciudadanos cada día y en barrios tan históricos como Campanar, el Carmen o Patraix a pesar de muchos.

La nueva normativa contra el ruido establece una excepción en el sonido generado por las campanas de las iglesias, aunque obviamente superan los índices de decibelios permitidos en el casco urbano. Pero esta excepción no ha contentado a los residentes más celosos de su descanso y exigen que los campanarios dejen de tocar. «A la hora de la siesta y a primera hora de la mañana suenan como si las tuviera encima de tu cabeza. No hay quien las aguante», criticaba desde el Carmen.

Pero también son muchos los que aseguran que son exagerados y que no hay nada de malo. «A mí me hacen mucha compañía y por nada en el mundo no querría que dejaran de sonar», aseguraba Carmen, una residente del barrio de Campanar.

De igual forma piensa Aurora, otra vecina del Carmen. «Precisamente que suene las campanas le imprime un sabor a pueblo que te alejan del mundanal ruido. Es una gozada y muy auténtico. No podemos acabar con lo poco que nos queda», matizaba esta vecina.
Ante las múltiples molestias, los párrocos y las entidades vecinales llegaron a un acuerdo y las iglesias dejaron de tocar desde las 11 de la noche hasta las 8 de la mañana. «Con esta medida conseguimos calmar a unos y contentar a los otros, pero la verdad es que ha existido mucha tensión con esta situación», aseguraba el presidente de la asociación de vecinos de Patraix, Antonio Plá.

El Ayuntamiento asegura que con este problema están siendo muy sensibles y que si no hay ninguna reclamación oficial y por registro de entrada no las tomarán en cuenta. «Sin duda, hay ruidos muchos más molestos a los que hacer frente», aseguraban fuentes de la concejalía de Contaminación.

Los campaneros han dejado de voltear las campanas y son sistemas informáticos que relevan al oficio. Aún así, la esencia sigue siendo la misma y el toque de campanas se mantendrá por los siglos de los siglos mientras el Ayuntamiento no diga lo contrario.

FERNÁNDEZ, C.
Las Provincias (20-08-2009)
  • VALÈNCIA: Campanas, campaneros y toques
  • Ruido y denuncias: Bibliografía

     

  • Volver a la página anterior
  • Menu inicial CAMPANERS DE LA CATEDRAL DE VALÈNCIA
    Campaners de la Catedral de València
    Buscar campana, campanario, población, fundidor, año fundición, epigrafía, autor, artículo
    © Las Provincias (2009)
    © Campaners de la Catedral de València (2017)
    campaners@hotmail.com
    : 11-12-2017
    Convertir a PDF