SAGASETA, Aurelio - ¡Felicidades, Campana María!

¡Felicidades, Campana María!

Hoy, 15 de septiembre, se cumplen 425 años exactos de la Campana María de la Catedral de Pamplona. En breve se descolgarán las campanas de ambas torres para su restauración, pero no se removerá la gran mole de la torre norte

Polipastos y cuerdas usados con la Campana a finales del s. XVIII.
Polipastos y cuerdas usados con la Campana a finales del s. XVIII.

La Campana María ultimada en septiembre de 1584, se terminó de colocar el 27 de noviembre del mismo año, y al decir del cronista se subió en tres horas "sin desgracia alguna", según señala Isidoro Ursúa, el mejor conocedor de las campanas en Navarra. Tres siglos más tarde (finales del s. XVIII) se bajaron todas las campanas con motivo de la realización de la actual fachada de la Seo. El arquitecto A. Santos de Ochandátegui rechazó por cara la oferta de dos expertos que pedían 8.554 reales por la subida de las campanas y no sabemos quién la realizó al final. Se guardan algunos polipastos y sogas que se utilizaron en la alzada.

La campana María es la mayor en uso de España y sus medidas son 2'50 metros de diámetro por 2'15 de altura. Pesa alrededor de 12.000 kilos, mientras que la de Toledo llega a las 17 toneladas, es algo posterior, fue refundida y no suena por estar rajada. Las de El Escorial y El Pilar no pasan de 10 toneladas. En distintos anillos de su circunferencia figuran varias inscripciones en bronce: Petrus de Villanueva me fecit anno Dei 1584 die 15 septembris; Laudate Dominum in cymbalis benesonantibus, in cymbalis iubilationis. Omnis spiritus laudet Dominum (Alabad al Señor con alegres campanas bien sonoras. Que todo ser que aliente alabe al Señor) y otras inscripciones similares tomadas de los salmos. Todo un libro abierto y sonoro.

Una tarde de 1984, con motivo del 400 aniversario de la campana iruñense, se organizó un acto conmemorativo en el atrio de la Seo: se colocaron la Capilla de Música y un cuarteto de metal con timbales en la balconada de la torre, mientras sonaban lentamente (como nota pedal) varias campanadas, todo a tono (en mi). Se interpretó el antiguo pasaclaustro o Marcha para la entrada del Reyno en su versión original (aún no había sido adaptado a Himno de Navarra ). Luego hubo una exhibición de distintos toques de expertos campaneros con los demás bronces de ambas torres. Los escasos medios técnicos del momento hicieron difícil la sincronización de los distintos elementos, para lo que se colocó un segundo director en el piso superior de las casas de enfrente. Éste veía el compás del maestro de capilla y reenvíaba en diagonal la señal a la torre norte intentando hacer coincidir el ritmo con los campaneros. Ahora hay medios técnicos mucho más eficaces y sencillos para el objetivo.

Los sonidos autóctonos: el folclore local y el ritmo

Frente a la teoría más generalizada que canta las maravillas únicas de nuestro folklore y sus dulces cantos populares, hay que decir que su antigüedad (incluída la jota a dúo), salvo pocas excepciones, no pasa del Romanticismo y del Barroco, mientras que muchas melodías modales castellanas, manchegas y andaluzas, son anteriores. En cambio es de destacar el desarrollo del ritmo de nuestra región. In principio erat rithmus decía L. Van Beethoven. Obsérvense las manifestaciones rítmicas ancestrales que aparecen en nuestro entorno: la txalaparta, el ritmo medido de los yualdunak de Ituren (extendido desde hace medio siglo también a Zubieta), ciertas danzas no adulteradas, los distintos toques de campanas (en vía de rápida desaparición desde su electrificación), etcétera. Todas estas manifestaciones parecen tener una relación entre sí, y su arraigo y persistencia que no es casual, debe ser cuidado como un patrimonio común.

Un dato más. La sabiduría popular de Malerreka ha conservado ciertos dichos, en este caso de carácter jocoso, que imitan de alguna manera los toques rítmicos de las campanas de distintos pueblos. Las campanas de Zubieta dicen así zerrik landan, zerrik landan? (los cerdos están o han entrado a los sembrados) . Responden los de Santesteban pozal zarra yo? (tocad el viejo balde o pozal) , mientras que los de Elgorriaga apuntan una solución ataka ideki?" (abrid las atacas o puertas) . Los de Ituren, que son las campanas mayores y están en una torre situada en un montículo, responden lentamente or kompon? (ahí os las veáis). El dicho popular tiene una cantinela propia más aguda o más baja, según los casos, y además imita un poco el supuesto sonido de sus campanas. Así éstas en Santesteban y Zubieta tienen un cierto deje destartalado, las de Elgorriaga son más pequeñas y agudas, mientras que las de Ituren (algunas del s. XVI) se sienten superiores y quieren imponerse a sus vecinas litigantes. Bueno? tampoco hace falta decir que el suscribiente es de Ituren.

En cuanto a los sonidos y nomenclatura de los distintos tipos de las campanillas y cencerros, se distinguen en Ituren al menos una docena de ellos. No se olvide que es el pueblo de las conocidos versos al herrero o Iturengo arotza Erramun Joaquín, que derritió el bronce de San Cristobal para hacer cencerros. El ittundarra Andrés Íñigo ha estudiado el personaje histórico en profundidad. Enumero las distintas campanillas y cencerros atendiendo su tamaño (de menos a más): ttillintta, tilinta, pampaliña, palampa, pullumpa, pulumpa (sonido más noble, forma ovalada y pie de menor tamaño que la panza). Kallaska, kalaska, kalanka (los tres con un sonido abierto-seco y forma exterior rectangular). Además está el nombre genérico juariak (cencerros), entre los que destacan los jolarriak (de tamaño pequeño) y los juari aundiak usados por el conocido grupo de Ittungo jualdunak . Felizmente parece superada ya la nomenclatura introducida por J. Caro Baroja de Zanpantzar ; en Ituren siempre se les llamó Yualdunak.

Una tradición desde hace cuatro siglos

Una observación final. El actual sistema educativo unificado del Batua tiene indudables ventajas, pero también algunas deficiencias, quizá imputables más que al sistema en sí a la vida misma, vida que evoluciona. Un niño actual de ikastola difícilmente podrá distinguir los matices sonoros de las distintas campanillas y cencerros, ni será capaz de dar a la cantinela del lugar el sonido onomatopéyico adecuado de las campanas de Malerreka, mientras que los diez peques del caserío, por ejemplo de Palaziko-borda de Ittun, los distinguían perfectamente a mediados del s. XX.

La Campana María de la Catedral de Iruña sigue sonando desde hace más de cuatro siglos. Su voz se extendía por toda la Cuenca y sus habitantes tenían obligación a acudir a su toque a la Seo en determinados días o vísperas de festivos del año. En alguna crónica los cuencos se sienten exonerados de asistir a la Catedral alegando que, según los vientos, no oían la campana. Ahora soplan otros vientos y mientras se oyen en la puerta gótica de San José de la Plazuela músicas vespertinas poco apropiadas al entorno y en megavatios prohibitivos (en toda Europa se respetan algunos rincones emblemáticos), empiezan a molestar las campanadas. La Campana María es sin duda una de las referencias de la Ciudad y de nuestra propia historia. A ver si entre todos somos capaces de respetar la verdadera tradición secular y también las tradiciones más recientes del siglo XXI, el que nos ha tocado vivir. Con-vivir (vívere cum) .

En todo caso, para esta secular campana, la María, mandada hacer hace 425 años por el Cabildo Catedral para invitarnos a oración, y que sigue cantando los días más festivos y tristes de nuestra vida ciudadana y comarcal, ad multos annos.

SAGASETA, Aurelio
Maestro de capilla
DIARIO DE NOTICIAS (15-09-2009)
  • PAMPLONA: Campanas, campaneros y toques
  • Restauración de campanas: Bibliografía

     

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