MORENO, Paco - El deterioro de la Roqueta obliga a apuntalar todo el convento antes de su restauración

El deterioro de la Roqueta obliga a apuntalar todo el convento antes de su restauración

El Ayuntamiento invertirá dos millones de euros en consolidar el edificio protegido a la espera de determinar el uso que se le dará

La última limpieza se realizó en los 90, cuando también se aprovechó para apuntalar varias salas

Las obras de consolidación y reforma del antiguo convento de la Roqueta llegan con el tiempo justo. La ruina del edificio situado en la calle San Vicente Mártir, casi en la confluencia con la plaza de España, es tan seria que la primera intervención consistirá en el apuntalamiento de todas las salas para que los técnicos puedan inspeccionarlas con seguridad y redactar el proyecto de intervención, indicaron ayer fuentes municipales. La inversión ascenderá a 2,9 millones de euros y se quedará en puertas de definir el uso del inmueble.

Desde que pasó a ser una propiedad del Consistorio en 1978, tras una intensa campaña popular para evitar su derribo, no se ha encontrado un uso que encaje de manera adecuada. El último conocido fue un centro cultural sobre la obra del pintor Sorolla, idea lanzada por el presidente Camps en las elecciones autonómicas de 2007.

Las obras se iniciarán dentro de escasas fechas, tras una intensa limpieza del claustro, convertido en una «selva» por la falta de mantenimiento. Las últimas obras se realizaron en los años 90, con el saneado del jardín y el apuntalamiento de varias salas. El edificio principal es del siglo XIX, lo mismo que ocurre con el campanario, por lo que la parroquia cercana de Cristo Rey presentó hace años una propuesta de demolición.

El motivo no es otro que dejar al descubierto una puerta románica en la pared medianera del convento y la iglesia, ahora oculta de la vista del público. El arquitecto técnico Manuel Galarza, autor de dicha iniciativa, recordó ayer que la fachada que recae a la calle San Vicente Mártir «carece de cualquier valor, muy al contrario de lo que sucede con el interior gótico y románico». Esa cuestión no aparece en el encargo municipal, que ya ha recibido el visto bueno de la Conselleria de Cultura.

El concejal de Grandes Proyectos, Alfonso Grau, se ha hecho cargo de esta iniciativa. La comisión de Urbanismo aprobó el expediente en noviembre del pasado año y la empresa municipal AUMSA está a punto de adjudicar las obras, señalaron las mismas fuentes.

Una orden de monjas agustinas regentó el convento desde 1879 hasta 1973, cuando se vendió a un particular. La idea era hacer viviendas en el solar, aunque la campaña citada logró convencer al Consistorio de que se hiciera con la propiedad del edificio.

Desde entonces se han dado varias vueltas a qué hacer con la Roqueta. El intento más serio cuajó con su cesión a la Conselleria de Cultura, aunque sin éxito. Ideas no faltaron para dotarlo del uso adecuado, como la sede del Instituto Francés o de la Acadèmia Valenciana de la Llengua.

¿Por qué es valioso el antiguo convento? La fachada y el campanario son del siglo XIX y la arquitectura interior es sencilla y está muy degradada. La explicación viene por la tradición que sitúa en el subsuelo la cripta de San Vicente Mártir, reforzada por el hallazgo de varios enterramientos muy antiguos, de época paleocristiana, en un lateral del claustro convertido ahora en un jardín abandonado.

Ese es el motivo de que las asociaciones vicentinas hayan pedido varias veces la recuperación del edificio y su puesta en valor, además de que se reserve un espacio para mostrar al público esta tradición, quizá con una sala de exposiciones o una biblioteca sobre el tema.

La fachada del convento estuvo cubierta de andamios y una red durante varios años. Un hito en la puerta de la parroquia recuerda que por la zona pasaba la Via Augusta romana, otra cuestión que también se quiere promocionar para darle más importancia al inmueble.

La vegetación es tan alta, indicaron personas que han entrado hace poco en el claustro, que prácticamente oculta las fachadas interiores del templo y la iglesia. Por el lado del templo se puede admirar la belleza de la portada románica, que muchos comparan en importancia con la de la propia Catedral.

La iglesia también sufrió los efectos de la excavación de una línea del metro que pasa por las inmediaciones, pero fue mucho más grave el hundimiento parcial del techo del convento a principios de este año, justo en la medianera con el patio de recreo de un colegio.

Fue la última incidencia antes de que el Ayuntamiento aprobase la intervención. Con los dos millones de euros se espera consolidar el inmueble hasta que se conozca su uso, una decisión que quizá está pendiente de una negociación con la Generalitat.

A pesar del simbolismo del antiguo convento, una dificultad añadida para su uso es la escasa edificabilidad que tiene. El interior está ocupado en su mayor parte por el claustro y las plantas que lo rodean tienen salas pequeñas. Cuando se determine el uso, entonces llegará el momento de aprobar el vaciado de algunas, una tarea obligada por la estrechez de las estancias. El campanario también podría verse afectado por las obras de remodelación al ser un elemento reciente.

MORENO, Paco

Las Provincias (04-06-2010)

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