COSTA, Leticia; PÉRGOLA, Gastón - Haciendo turismo en su propio barrio

Haciendo turismo en su propio barrio

Patrimonio. Con menos movimiento en las calles que otros años comenzó ayer el fin de semana patrimonial Muchos eligen ser visitantes en su misma ciudad, y dejarse guiar por su historia

Recorridos gratuitos en ómnibus para conocer la historia de distintos barrios de Montevideo también fueron parte del Día del Patrimonio. Los lugareños, con celulares y cámaras de fotos en mano, pasearon como turistas por la capital.

Diez minutos antes de la hora pactada unas 30 personas, en su mayoría grupos de ancianos, además de padres con hijos, esperaban en avenida Italia y Alto Perú para subirse al ómnibus que los llevaría a recorrer la historia de su propio barrio.

En el día del Patrimonio, y bajo la consigna del Bicentenario, la comunidad de arquitectos del Uruguay organizó ayer siete recorridos por distintas zonas para contar a quienes los habitan actualmente, la historia de lo que allí sucedía pero hace casi 200 años.

"A mucha gente le interesa saber qué hay dentro de su propio barrio. Uno generalmente no suele recorrerlo, a pesar de que vive allí. Es una linda oportunidad y la gente responde muy bien a esta movida. Incluso, hay muchas caras de señoras que se repiten año a año", dijo sonriente Gabriela Pacheco, una de las arquitectas que ayer ofició de guía en el recorrido por La Unión.

Y efectivamente, durante dos horas, los lugareños se transformaron en turistas; con cámara o celular en mano fotografiaban o filmaban aquello que veían todos los días, pero ahora adornado de historia.

De esa forma, recorrieron 8 de Octubre, pero como si fuera la Calle de la Restauración. También Comercio, como si fuera la antigua calle "que va al Molino", y miraron al Hospital Pasteur, imaginando cómo hace más de cien años había sido una cárcel y un liceo.

"Ahora estamos en lo que, en la época de la colonia, se llamaba el Caserío de los Cardos, llamado así por la abundancia que había acá de cardos y otras plantas, de hasta dos metros de altura. Originalmente acá había ranchos de paja, pero esto empezó a cambiar radicalmente en 1843, cuando comienza la Guerra Grande y se constituye en esta zona un gobierno sitiador al gobierno de Montevideo, al mando del general (Manuel) Oribe", hacía referencia la guía mientras el ómnibus atravesaba la calle Comercio.

Para Sonia (56), una de las vecinas que asistió a la actividad, estas cosas "hacen más lindo" al barrio. "Uno lo ve como más pintoresco cuando le cuentan y se entera de la rica historia que hay atrás de casas, calles y distintas construcciones. Es lindo para un barrio que hoy uno lo ve y lo nota un poco deteriorado", expresa y es interrumpida por su amiga.

"Imaginate… si lo embellecerá esto. Hoy hacés un tour por acá, pero hablando de lo que ves hoy, y desafortunadamente decís… `Y bueno, a la izquierda pueden ver una boca de pasta base, que hay varias en la zona, más adelante está el restaurante donde hace poco mataron a un delivery`. Si será lindo, por lo menos por un rato, retroceder e imaginarnos nuestro barrio en una época pasada, mejor que ahora", reflexiona.

Desde por qué las calles se llaman hoy como se llaman, hasta pasar por la casa donde vivió Juana de Ibarbourou, el molino harinero del Galgo (única estructura que queda todavía en la zona, donde actualmente es la sede del Club Atlético La Unión), pasando por el Hospital Pasteur, que nació como un colegio, después una cárcel, y posteriormente un asilo. También hubo lugar para las anécdotas sobre algunos puntos clásicos de la zona, como la Iglesia de San Agustín, frente al Pasteur, inaugurada en 1849.

"Le faltaba el revoque, las campanas, pero igualmente se inauguró. Quedó pronta finalmente en 1951. Y las campanas por ejemplo, terminan de hacerse con donaciones de bronce de los pobladores más adinerados de la Villa La Unión. Además, el gobierno también dona dos cañones para fundirlos y así poder hacer las campanas", contaba Pacheco, frente a la plaza, ante la mirada atónita de los transeúntes que no pertenecían al grupo y pasaban por allí.

De allí siguieron hasta los Portones de Carrasco, pasando por el Hotel Carrasco y el recorrido culminó en el Molino de Pérez. Beatriz es la primera vez que participa y sugirió que el paseo debería trascender al día del patrimonio: "Vivo en Avenida Italia y Comercio. Soy del barrio. Son cosas que uno ve todos los días, pero cuando te explican y te dan el origen de cada cosa, es como que uno las ve diferente Esto tendría que trascender el día del patrimonio. Es una actividad que habría que fomentar y en todos los barrios. Creo que mucha gente estaría interesada en participar", dijo Beatriz.

Ciudad vieja, clásica

"Es otro mundo, a los chiquilines les encanta", dice Sandra, de Malvín Alto en la cubierta del Capitán Miranda, mirando la bahía. A ella también le encanta. Dice que todos los años hace algo diferente. El año pasado fue a la estación de AFE y este Día del Patrimonio quiso conocer el Puerto de Montevideo.

Lucía, de nacionalidad peruana, vive hace 10 años en Ciudad Vieja, viene todos los años, pero esta vez trajo a una amiga "para que conociera". Dice que está todo muy lindo, pero lamenta que haya menos gente que otros años.

Que hay menos público que otros años es una percepción de todos en el área Naval del Puerto. Hay colas para subir al velero escuela pero en cuestión de 10 minutos se puede subir a bordo. No es necesario esperar horas. "Nosotros traemos a la nieta", dice Graciela mirando a Clara, que no tiene más de 5 años y mira a su abuela con cara seria.

Al lado, un vendedor de helados discute con uno de los organizadores sobre el lugar en el que está instalado. Comenzó el Fin de semana del Patrimonio y a primeras horas de la tarde se deja ver el sol y si bien hay un poco de viento, el tiempo acompaña el paseo. Los vendedores ambulantes aprovechan el buen tiempo para hacer su negocio. Manzanas acarameladas, churros, panchos, helados, molinetes de viento y una feria de artesanos acompañan el paseo portuario.

Además del Capitán Miranda la propuesta del puerto incluye helicópteros, barreminas y distintos buques de la Armada, cada uno adornado con banderines de colores y pabellones de países de todo el mundo. En uno de ellos un marinero explica el mecanismo por el que el buque logra detectar minas en el fondo del mar.

Entre las 10 y las 18 se realizan paseos en barco por la bahía (tanto sábado como domingo del patrimonio). No tienen costo pero los tickets se entregan únicamente a las 10.30 y a las 13.30. Los organizadores recomiendan ir con tiempo

De cubo a cubo

Otra de las propuestas es recorrer la zona por donde se extendió la muralla de Montevideo. Partiendo de "las bóvedas" levantadas para proteger a la antigua plaza fuerte, la visita guiada -titulada "de cubo a cubo"- pasa por el espacio cultural "al pie de la muralla", y otras zonas donde se conservan restos de la antigua fortificación. El paseo es ilustrado con personajes de época e imágenes que ayudan a crear el ambiente del momento.

Otros optan por salir "a ver qué encuentran". Eso hicieron Ricardo y Evelyn, quienes a su paso por la peatonal Sarandí se encontraron con una "escalinata altísima" y cuando subieron descubrieron la casa que perteneciera a los abuelos del dramaturgo uruguayo Antonio "Taco" Larreta.

Construcción de principios del siglo XX, con escaleras labradas por ebanistas franceses y espacios que se conservan tal cual como fueron construidos, es considerada un "hito arquitectónico" de la zona de la Catedral. "En esa sala se reunían los hombres a fumar, solo los hombres, y después pasaban al comedor", explica una de las guías de la empresa Cutcsa, hoy propietaria de la edificación.

"Nunca me había percatado que estaba esta casa acá", comenta Evelyn. Alicia, montevideana del barrio Colón dice que la visitó otras veces "pero hay cosas que se te olvidan". En las salas que han sido reformadas se exponen fotos antiguas que indican cómo eran. El recorrido es acompañado con objetos y modelos de ómnibus antiguos de la cooperativa de transporte.

Leonardo, por su parte, optó por la Suprema Corte de Justicia. "¿Por qué vine al Poder Judicial? Porque uno habla de ciudades como Berlín o París y comenta los edificios que tienen pero tiene otros acá que son impresionantes y no los ves", admite. Como él, decenas de visitantes recorren las salas donde sesionan los magistrados y que en 1917 fueran diseñadas a pedido de don Francisco Piria. "Trabajo acá cerca y paso siempre. Ni sabía que era así adentro", comenta.

Aguateros recorren Montevideo

Este fin de semana del Patrimonio hay aguateros en Montevideo. Un carro tirado por un caballo y llevado por tres jóvenes que simulan a los personajes que recorrían la capital en la época de la colonia, recorre el caso histórico pregonando la llegada del agua. Iniciativa de la empresa Salus, pasea también por la zona del Prado y el Palacio Legislativo.

Los carruajes de época ambientan la Plaza Matriz. En una de las esquinas la agrupación Paseo Cultural Ciudad Vieja -comerciantes de la zona que organizan actividades de promoción y difusión del casco histórico- montó un escenario, que junto a otro en Bartolomé Mitre y Buenos Aires ofrece distintos espectáculos musicales.

Unos 30 grupos se presentarán entre sábado y domingo incluyendo propuestas de candombe, flamenco, tango, reggae y música popular.

Paseo Cultural Ciudad Vieja tiene montados puestos de información turística sobre la Plaza Matriz y organiza visitas guiadas por la zona.

Con salidas a las 13 y a las 15 los recorridos parten de la Puerta de la Ciudadela e incluyen el Paseo de los Soles, el Museo Torres García, el Mural "pax in lucem", la fuente de las peatonales, el mural de Páez Vilaró, el Cabildo, el Club Uruguay, la Catedral y el Museo Gurvich.

COSTA, Leticia; PÉRGOLA, Gastón
El País (23-10-2011)
  • MONTEVIDEO: Campanas, campaneros y toques
  • Campanas (epigrafía, descripción): Bibliografía

     

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