Sierra de Madrid - Hoy, de campanas

Hoy, de campanas

La campana Kremlin

Las campanas y el pueblo son algo inseparable. Siguen siéndolo hoy en día, pero sin duda la relación fue mayor en época de nuestros padres y abuelos hasta el punto de llegar a asegurar que sin las campanas no habría sido posible desarrollar la vida en comÚn de nuestros pueblos. Acerquémonos, por lo tanto un poco a ellas, porque bajo su protección se criaron nuestros antepasados, hoy en muchos pueblos pero sobretodo ciudades, no tocan las campanas.

Ahí está, en lo alto del campanario. Es una campana, en otros pueblos tienen dos, tres…

En los pueblos era el sacristán quien realizaba las veces de campanero. Como digo, la vida de nuestros mayores transcurría acompañada del tañir de las campanas.

  • Las campanas servían entre otras cosas, para regular la vida del campo y sus toques servían para dividir la jornada, en algunos pueblos:

  • Toque de Ave María. El primer toque de la jornada. Se hacía en verano a las 6 de la mañana y en invierno a las 8.

  • Toque de Mediodía. Durante todo el año se realizaba este toque a las 13 horas.

  • Toque de Oración. Este toque se realizaba después de acabar el Santo Rosario que se rezaba por la tarde-noche.

    Por supuesto, las campanas también servían para anunciar los actos litÚrgicos:

  • Toque de Misa se realizaba por la mañana, solían ser tres toques, se avisaba para ir a cumplir el precepto.

  • Toque de Vísperas tenía lugar la víspera de las dos fiestas grandes del año de cada pueblo.

    Sobrecogedor, sin duda es el Toque "a muerto". Las campanas sonaban durante todo el tiempo que duraba el entierro. Cuando el fallecido era niño o niña, el toque que se realizaba se conocía como Toque de Gloria.

    Mención aparte merece el toque a muerto que se prolongaba durante toda la Noche de Difuntos (o Todos los Santos). Este toque, generalmente lo realizaban los mozos, dado que había que permanecer en pie hasta altas horas de la madrugada.

    Otro toque a destacar, es el Toque de "Tente Nublo". Tenía lugar desde la Cruz de Mayo a la Cruz de Septiembre y se realizaba a mediodía.

    No faltaban los toques para otros menesteres tales como para avisar de la existencia de un fuego o para avisar de la pérdida de alguna persona. En tales ocasiones las campanas se tocaban a arrebato y el toque lo realizaba cualquier persona de entre las que se encontraban en el pueblo.

    La historia de las campanas se pierde en la noche de los tiempos.

    El uso de las campanas, más bien campanillas, como instrumentos sonoros, se documenta desde el tercer milenio a.C. entre los chinos, y desde el segundo entre los egipcios.

    En horizontes culturales más cercanos al nuestro, cabe recordar la noticia que nos da el libro del Éxodo, segÚn la cual el Sumo Sacerdote debía llevar en la tÚnica una campanilla (Ex. 28, 33-34). Entre los romanos las campanas o tintinabula (de pequeño tamaño) se utilizaban para convocar al pueblo a actividades pÚblicas (los baños, apertura del comercio, etc.) aunque también se han encontrado como instrumentos lÚdicos, e incluso como exvotos.

    Durante los años 604 al 606 se mandó que en todas las iglesias católicas se colocaran campanas que tocasen en los divinos oficios, misas solemnes y festividades. Desde sus orígenes en el s.VII en que empiezan a ser utilizadas en la Iglesia Occidental, las campanas fueron de reducidas dimensiones, a partir del s.XIII se funden campanas cada vez más grandes. La más grande del mundo es la Tzar Kolokol en el Kremlin de 180.184 Kg. y 5 m. de altura.

    La sonoridad de las campanas es muy importante. Más que la grandeza y el peso.

    Hasta bien entrado este siglo existían los campaneros. Antaño oficio muy considerado, estos hombres conocían una gran variedad de toques, muchos de ellos perdidos.

    Pero donde la campana adquiere verdadera importancia es entre los cristianos como instrumento sonoro utilizado en las iglesias y monasterios para llamar al pueblo a la oración. Precisamente, por este cometido, comenzó a equipararse su sonido con la voz de Dios. La palabra que en principio designaba este instrumento era la genérica de signum. El término campana se introduce posteriormente y toma su nombre de la Campania, región italiana famosa por sus bronces.

    Que la campana está asociada a los monasterios, al menos en sus comienzos, lo demuestra un documento del s.VI en el que se alude a su uso como una (santa costumbre de los monjes).

    Una de las más antiguas de las que se conservan en la actualidad es la de Canino, en Viterbo (Italia), dedicada a San Miguel Arcángel, protector de las cumbres y campanarios. Este ejemplar tiene un orificio triangular junto a las asas para afinar el tono. En España contamos con la de Córdoba donada por el Abad Sansón en el año 925. De un tamaño superior es la de San Isidoro de León, fechada en el año 1086

    Lo más curioso de las campanas y sus toques es que tienen poco que ver con la imagen que tenemos de ellos. Muchos piensan que solo se toca para llamar, para avisar, y sin embargo la inmensa mayoría de los toques tradicionales servían para acompañar, para informar, para indicar la pertenencia a una misma comunidad. El toque del “Ángelus” es uno de ellos. Se tocaba tres veces: al amanecer, que en muchas poblaciones significaba la apertura de las murallas y el principio de la actividad comercial y artesanal, toque de mediodía, que coincidía con las doce solares y al atardecer marcando el final de la jornada laboral y el cierre de algunos portales de las murallas.

    La campana se hace sonar, nombre genérico con el que se quiere indicar que el badajo golpea en la copa; otras veces esta operación se hace volteando, esto es, haciéndola girar sobre su propio eje, para lo cual se requiere fuerza y maña. Cuando tocan a difunto, las campanas doblan por algÚn finado. El golpe repetido del badajo sobre la copa, bien sea por movimiento oscilante de la campana o porque el badajo se impulsa con una cuerda, se denomina tañido. Cuando suenan las dos campanas, pulsadas con las cuerdas en ciertos ritmos alegres, se dice que repican…

    Hoy ya sabemos algo mas de campanas y os cuento esto, porque me agrada oír estos sones y me da la sensación de estar mas acompañado, cuando escucho. Lástima que hoy en las ciudades se este perdiendo este uso.

    "Sierra de Madrid" (15/09/2004)
  • Campanas (historia general y tópicos): Bibliografía
  • Lista de toques: Bibliografía

     

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