ENRIQUE, Carlos - De campanas y campanarios

De campanas y campanarios

El otro día, por la madrugada desperté escuchando lo que yo creí eran las campanadas de San Felipe llamando a misa, es uno de esos sonidos de la ciudad que por desgracia se han ido perdiendo, sin haber sido nunca su servidor muy amante de levantarse temprano si me tocó en suerte el haberlas escuchado y considero que tienen una gran belleza y todavía, si usted no vive muy lejos del centro podrá escucharlas, lo que le producirá un goce particular...

Solían hacer redobles por diferentes causas, recuerdo particularmente cuando doblaban a muerto, la última vez que me toco escucharla fue en San Pedro, sin poder definirlas entiendo que el tañer determinaba incluso si el difunto era varón o mujer, sin que fuese considerado como discriminatorio; para nuestra fortuna hay en nuestro entorno muchas personas que con gran devoción han recolectado imágenes de nuestra ciudad y narraciones acerca de muchas costumbres de los antiguos tapatíos y me gusta pensar en que alguno de ellos habrá compartido mi gusto por estos sonidos y los habrá grabado.

De alguna manera, no sé si así se planeo cuando se inició su uso, pero tenían un cierto sentido aglutinador de la vida social, en la actualidad algunos templos, más tecnificados hacen sonar campanas por medios electrónicos pero, a mi juicio no se comparan el belleza ni en sonoridad; las llamadas no sólo servían para llamar cuando se celebraban funciones religiosas, en un momento dado había toques para avisos civiles y de alguna otra celebración civil, así lo utilizó e cura Hidalgo. El padre Tello antes de la fundación definitiva de nuestra ciudad narra cuando menos un evento donde la campana advirtió un ataque de los naturales contra los futuros fundadores.

Los poetas, que tienen un oído especial para escucharlas, las han descrito de muchas formas y solo por mencionar algunos:

Federico García Lorca escribe “ En la torre/ amarilla/ dobla una campana”

Por su parte Edgar Allan Poe dice “ ¡ Escuchad como la esquila,/ Como el esquilón de hierro/ Llama con voz que vacila/ Al entierro!.”

La exquisita sensibilidad de Rosalía de Castro describe” Yo las amo, yo las oigo/

Cual oigo el rumor del viento/ al murmurar de la fuente o el balido del cordero.”

Importancia fundamental debió haber tenido la figura del campanero, que desde su altura desentrañaba los sonidos de los bronces y en uno de esos actos tan lejanos a los legos y poco compartido por los doctos celebraba sus rituales singulares. López Velarde en uno de mis poemas favoritos nos habla de una plática de amigos, desde la torre, desde el campanario:

“Me contó el campanero esta mañana / que el año viene mal para los trigos./ Que Juan es novio de una prima hermana / rica y hermosa. Que murió Susana./ El campanero y yo somos amigos”

No es necesario nada más, no necesitamos complicar el texto, a mi me gusta desde hace mucho y cada vez más.

ENRIQUE, Carlos

El Informador (24-05-2015)

  • GUADALAJARA: Campanas, campaneros y toques
  • Toques manuales de campanas: Bibliografía

     

  • Volver a la página anterior
  • Menu inicial CAMPANERS DE LA CATEDRAL DE VALÈNCIA
    Campaners de la Catedral de València
    Buscar campana, campanario, población, fundidor, año fundición, epigrafía, autor, artículo
    © El Informador (2015)
    © Campaners de la Catedral de València (2017)
    campaners@hotmail.com
    : 13-12-2017
    Convertir a PDF