SIERRA, Sonia - Callan campanas en Xochimilco y Milpa Alta

Callan campanas en Xochimilco y Milpa Alta

En las dos delegaciones hay afectaciones en 23 templos, muchos de ellos son coloniales; aún se espera el dictamen final del INAH


En los temps de San Gregorio Atlapulco, en Xochimilco (en la imagen) y de la Asunción, en Milpa Alta, las campanas cayeron con el terremoto del 19 de septiembre. - Autor: CORTÉS, Luis / EL UNIVERSAL


En el primero, las tres están resguardadas a un lado del salón parroquial. En ambas delegaciones suman 23 los recintos religiosos que resultaron con daños por el terremoto. En la imagen, templo de San Gregorio. - Autor: CORTÉS, Luis / EL UNIVERSAL


Varios de estos templos son edificios coloniales que perdieron sus torres o resultaron con grandes grietas en sus cúpular. En todos los casos todavía se espera un dictamen final por parte del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Aspecto del templo de San Gregorio.s. - Autor: CORTÉS, Luis / EL UNIVERSAL


A diez cuadras de San Gregorio se encuentra el templo de San Luis. A la entrada del jardín que envuelve la iglesia, el muralista David Flores, proveniente de Santo Tomás Ajusco, realiza un mural con los niños donde se lee: "Sigamos adelante, San Luis". - Autor: CORTÉS, Luis / EL UNIVERSAL


"Los templos se nos cayeron, pero la iglesia sigue en pie", expresa sacerdote Jesús Orozco Zepeda, originario de Jalisco y administrador parroquial del templo de San Luis. - Autor: CORTÉS, Luis / EL UNIVERSAL


La iglesia de la Asunción, en Milpa Alta, presenta afectaciones, las cinco campanas fueron derribadas con el temblos y hoy cuatro de ellas están sepultadas entre los restos de la torre. - Autor: CORTÉS, Luis / EL UNIVERSAL


Varios de estos templos coloniales que perdieron sus torres o resultaron con grandes grietas en sus cúpulas; en los casos más graves las grietas son externas e internas. - Autor: CORTÉS, Luis / EL UNIVERSAL


En la iglesia principal de Milpa Alta, la campana mayor se alcanza a ver arriba de las toneladas de escombros de la torre que se derribó bajo los cuales están sepultadas las otras tres campanas. - Autor: CORTÉS, Luis / EL UNIVERSAL

En los templos de San Gregorio Atlapulco, en Xochimilco, y de la Asunción, en Milpa Alta, las campanas cayeron con el terremoto del 19 de septiembre. En el primero, las tres están resguardadas a un lado del salón parroquial; en la iglesia principal de Milpa Alta, la campana mayor se ve encima de los escombros de la torre que se derribó, y bajo éstos están sepultadas las otras cuatro campanas.

En ambas delegaciones son 23 los recintos religiosos que resultaron con daños por el terremoto; seis en Xochimilco y 17 en Milpa Alta. Varios son edificios coloniales que perdieron sus torres o resultaron con grandes grietas en sus cúpulas; en la mayoría, los daños no fueron estructurales. Sin embargo, aún se espera un dictamen final por parte del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

El camino hacia estas delegaciones quedó interrumpido en varios tramos; tanto como la vida religiosa. En las iglesias ya no se oyen las campanas y los salones parroquiales o jardines que alguna vez fueron camposantos hoy están habilitados como iglesias.

Arriba de su templo, en lo que queda de la torre, el párroco Francisco Efrén Castellanos describe el panorama. Con todo y que la torre se vino abajo llevándose dos de las tres campanas —la tercera se retiró para evitar un accidente—, allí en San Gregorio Atlapulco los mayores daños no estuvieron en el templo; en este pueblo chinampero fueron las viviendas las que peor surte tuvieron. Este es un pequeño templo franciscano del siglo XVI, con dos pequeñas capillas.

“Se dañaron paredes, se levantó un poquito el piso. No hay grandes grietas. El daño grande fue en la torre que se cayó en medio del sismo. Yo no estaba aquí, había ido a un retiro. Se dijeron muchos mentiras: que estaba destruida, que el padre estaba en los escombros, un montón de cosas… ya me traía flores una señora…”, dice el sacerdote oaxaqueño que tiene cinco años como párroco de este templo.

“Es recuperable, los daños están en el frente, en la torre, y en muros que la rodean (hubo dos muertos por la caída de estas bardas); lo que se acabó fue toda esta parte hacia las chinampas; aquí era embarcadero, pasaba un canal, pero todo lo han destruido”. Por ahora, los oficios religiosos se realizan en un anexo porque el templo se cerró como medida de precaución.

El padre Castellanos relata que en esa delegación las iglesias que más sufrieron fueron las de Tulyehualco, Santa Cruz y San Luis. De ésta última dice: “Está aquí, a diez cuadras; quedó casi para demoler”.

Una grieta entre piedras. Adelante de San Gregorio se encuentra la iglesia de San Luis Obispo de Tolosa. Afuera del jardín que envuelve la iglesia, el muralista David Flores, proveniente de Santo Tomás Ajusco, realiza una obra con los niños donde se lee: “Sigamos adelante, San Luis”.

El sacerdote Jesús Orozco Zepeda, originario de Jalisco, es el administrador parroquial del templo —él mismo pide que no se les llame iglesias: “Los templos se nos cayeron, pero la iglesia sigue en pie”—. Él, el diácono y un sacristán vieron cómo se cayó la torre del templo el 19 de septiembre. El padre celebra que, por fortuna, la estructura se dobló de frente y no se fue sobre los salones parroquiales donde en ese momento un grupo de adultos mayores tomaba un taller.

“Al revés de San Gregorio, el daño aquí sí fue más grave en el templo. El edificio está inclinado y por dentro dañado; Protección Civil acordonó el área, no es posible subir hasta las campanas, el INAH no ha subido, está en riesgo de caer esa parte de la torre”. El de San Luis es un pequeño templo —como casi todos los de estas delegaciones porque eran capillas de camposantos o de conventos— que conserva incluso pinturas históricas. Una grieta visible desde la distancia atraviesa el inmueble hasta el interior: “La columna vertebral está rota y que por eso no se puede entrar, nos dijo Protección Civil. Y cuando hay estas fracturas es difícil; ojalá quede como museito”, expresa el padre Orozco.

Más huellas del sismo. A diferencia de Xochimilco, en la delegación Milpa Alta las casas no sufrieron las consecuencias del terremoto. Sin embargo, 17 templos, incluidos la parroquia Asunción de María, en el centro, el de San Pedro Apóstol y el de Tecomitl resultaron muy dañados.

El exconvento franciscano del siglo XVI, donde se encuentra la iglesia de Asunción de María, es una de las iglesias más grandes del sur de la Ciudad de México. Los daños en el inmueble son evidentes adentro y afuera, aunque las capillas no muestran daños y las afectaciones fueron mínimas en el claustro.

Adentro de la iglesia —donde por seguridad se retiraron bancas, esculturas y algunas de las pinturas— en los arcos y uniones con los muros sí se abrieron grietas y algunas van de un lado a otro del edificio; las cinco cúpulas de este templo presentan daños. Aunque hay goteras en algunos espacios, la grieta vertical en el muro frontal exterior no atraviesa hasta el interior.

Afuera es donde se ve mayor el daño en esta iglesia de la Asunción, pues la inmensa torre se vino abajo con sus campanas y en el piso permanecen restos de la piedra, que alguna vez tuvo baba de nopal como aglutinante, y de yeso pintados.

Lo que ayudó a esta parroquia fue el arco botarel, una estructura externa en el edificio, empotrada a un lado del templo que consiguió que no hubiera un daño estructural.

SIERRA, Sonia

El Universal (14-09-2017)

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