HISPANIA NOSTRA - Las campanas

Las campanas

Las campanas son los únicos instrumentos antiguos que conservan su sonido original: suenan como cuando se construyeron, oímos las mismas sonoridades que se oían hace quinientos años. Y cada una tiene una sonoridad específica para ser oída en solitario, en compañía o en contraposición a otras.

Son instrumentos complejos que se componen de campanario y campana, es decir, son en parte bienes inmuebles que gozan de la protección legal que tenga la iglesia donde esté el campanario, y son en parte bienes muebles que pueden estar o no catalogados; aunque la tener en su mayoría una edad que supera los cien años, gozarían ya de una protección legal.

Para su protección y disfrute por generaciones futuras, campanarios y campanas necesitan ser usados; requieren ser tocadas de manera adecuada por campaneros conocedores de su oficio; y deben ser mantenidas y restauradas por profesionales, ateniéndose a un proyecto de restauración previamente aprobado y seguido por técnicos: cualquier intervención afecta a la sonoridad del instrumento, ya que en cada época, lugar o según el destino de las campanas, éstas se fabricaban de maneras diferentes e individuales.

El repique de las campanas es un lenguaje que antes era entendido por todos los vecinos de una población y su comarca y, que como todo lenguaje, obedecía a una sintaxis bien establecida y reglada en libros capitulares y consuetas en el caso de festividades religiosas e incluso cívicas (el misterio de Elche, por ejemplo). Con otros toques quizá no escritos pero trasmitidos oralmente y entendidos por toda la población: muerte, alarma, “al arma” o llamada a las armas a la población civil, fuego, mercado, asamblea …, y que servía para trasmitir información a las poblaciones circundantes.

Los grupos humanos menores pero con intereses comunes (comunidades religiosas, militares, colegios, fábricas, dehesas o trabajos agrícolas) también han usado el lenguaje de sonoro de las campanas, más límpido en sus notas y de un alcance adaptable al tamaño de la comunidad, para señalar los tiempos de los diferentes tipos de trabajos, el ocio, la oración, la comida, las visitas, la salida o la entrada,… teniendo incluso en comunidades reducidas toques especiales que designaban a personas concretas. Aunque parcialmente en desuso, todos estos toques son todavía reconocibles por las personas que los han usado.

Los relojes públicos, algunos con antiguas maquinarias que forman parte de la historia de la ciencia, supusieron un adelantado servicio público al marcar las horas para una ciudadanía con obligaciones diversas y relojes personales. Las campanas y sonoridades de los relojes es una exitosa mecanización de algunas de las funciones de las campanas.

Hoy el lenguaje a distancia ha ido siendo sustituido por el telégrafo, el teléfono, Internet,… e incluso la megafonía. Pero carecen del alcance del lenguaje de las campanas que son, además, instrumentos músicos, usados y financiados en buena medida por la población. Como sucede con la propia lengua, con la música y con las costumbres locales, hay variantes de repiques, variantes de campanarios y campanas que conforman la riqueza patrimonial de cada localidad y de cada comarca y conforman su identidad. Una identidad compartida, en sus líneas generales, por todas las poblaciones occidentales europeas que también tienen sus diferentes toques de campanas.

Forman parte de un patrimonio inmaterial asociado a una colectividad que debe ser respetado y protegido en tanto que bienes inmuebles, muebles, y patrimonio inmaterial relacionado con el lenguaje y la música.

En la antigüedad el ruido y sonidos innecesarios molestaban tanto como molestan hoy y los repiques de campanas estaban regulados como deben seguir estándolo de acuerdo con una normativa general de protección del Patrimonio y con las costumbres locales.

Debe protegerse y promocionarse el uso civil y profesional de los campaneros, generalmente asociaciones locales orgullosas de su tradición que, como las bandas de música, trabajan de manera dedicada en su tiempo libre. Los campaneros, como los músicos, entienden a sus instrumentos, disfrutan extrayendo a cada campana sus sonidos y concertándolas entre sí, trasmiten el disfrute colectivo sonoro y un lenguaje musical muy antiguo, intuitivo y de una gran belleza.

El toque electrificado de campanas debe estar sometido a unas reglas relacionadas con las técnicas, los usos y costumbres, diferenciando los repiques según la ocasión siguiendo las normas tradicionales; no debiendo hacerlas sonar por sonar y fuera de norma como es el caso de las campanas electrificadas que solo tocan un mismo repique sea la circunstancia que sea.

Debe también estimularse el estudio y conservación de los instrumentos (campanarios y campanas), de los repiques y la investigación de los antiguos libros, consuetas y otros registros y vestigios asociados a ellos.

Debe estimularse los inventarios y catálogos sistemáticos de los instrumentos (campanarios y campanas) y los inventarios de los diferentes repertorios sonoros que son sorprendentemente amplios.

HISPANIA NOSTRA

Hispania Nostra (2018)

  • Campaneros: Bibliografía
  • Campanas (historia general y tópicos): Bibliografía

     

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    : 23-09-2018
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