Como es habitual en Aragón, el bandeo (o "bando", en Latre) va precedido y seguido de un repique.
Ambas acciones se ven dificultadas por la escasa conservación de las instalaciones: no hay ganchos para las sogas, sino que están atadas, y las campanas escasamente engrasadas frenan casi inmediatamente cuando vuelven a su posición invertida. Por eso hace falta tanto esfuerzo para el bando, llegando la pequeña a dar una vuelta a penas, tras cada impulso.
Toque grabado con el patrocinio del Ministerio de Cultura (1983), Diputación General de Aragón (1984), UNESCO (1984)