
- Autor: JUVENTUDES MUSICALES DE ALCALÁ DE HENARES
"la gran orquesta de la humanidad sigue siendo la ciudad". Max Beckmann, 1918
Desde siempre las campanas han sido transmisoras de mensajes: las alegrías, las desgracias, las reuniones ciudadanas, tanto civiles como religiosas, los miedos colectivos y el transcurrir del tiempo han sido anunciados y/o celebrados por su regio tañer, y todos, de un modo u otro, hemos crecido y desarrollado nuestra vida rodeados de su sonar.
Hoy, en la época de Internet, la aldea global , las campanas son depositarias de aquello que individualiza a ciertas comunidades, de aquello que identifica a ciertos barrios, grupos o enteras poblaciones, ya que no existen dos campanarios que suenen de la misma forma ni dos calles o dos plazas cuya resonancia propia moldee de forma similar el sonar de sus bronces. Su timbre, sus toques tradicionales y su forma de cantar forman parte del subconsciente colectivo, son un vínculo sonoro con nuestros orígenes, son la esencia viva de nuestro propio espacio-habitáculo sonoro.
Repique manual 25 de diciembre 2007 Catedral Magistral de Alcalá de Henares
Porque el hombre es habitante del sonido. Lo habita como habita el tiempo y el espacio, y la campana cumplía, hasta hace bien poco, la función de regular, con su señal, la diaria interrelación establecida entre ambas dimensiones, anunciando las fiestas, las desgracias, las horas de trabajo, las horas de descanso y las reuniones, invocando la lluvia en tiempos de sequía, alejando las tormentas e, incluso, guiando en la oscuridad a modo de faro sonoro.
Frente a la pobreza y la uniformidad de las técnicas europeas de tañer campanas, limitadas a los golpes con badajo (interiores o exteriores) sobre campanas fijas, los campaneros españoles han desarrollado un sinfín de técnicas para sacar el mejor partido sonoro de un instrumento enormemente pesado y de una sola nota por pieza. Su truco: por un lado, las mil gradaciones de intensidad y ritmo que permite el percutir una campana con cuerda o blandiendo el badajo, directamente, con la mano, por otro, poner la campana en movimiento desafiando la ley de la gravedad.
Aunque la aplicación de técnicas varía según sea la cantidad y disposición de las campanas en cada torre, los principios comunes permanecen invariables. los más usuales son:
Evidentemente, todas estas técnicas son combinadas según estrictas reglas que marca la tradición. Unas campanas repican mientras otras tocan a medias y otras voltean. De la superposición de estas surge la complicada maraña rítmico-armónica que supone un toque de campanas.
"El tañido de las campanas que, atravesando el aire, llegó a aquellas soledades, ... Una poesía melancólica inspiraba la Naturaleza y con la música callada que sólo el espíritu acierta a oír, se diría que todo entonaba un himno al Creador. El lento son de las campanas, amortiguado y semiperdido por la distancia, apenas turbaba el reposo de la tierra, ..." Juan VALERA. Pepita Jiménez
![]() |
||
© Juventudes Musicales - Escuela Musicaeduca en Alcalá de Henares (2007) © Campaners de la Catedral de València (2026) campanerscatedralvalencia@gmail.com Actualización: 13-01-2026 |
||