Santa Lucía aparece representada con la mirada inclinada hacia los dos ojos que porta en un plato y una hoja de palma, ambos símbolos iconográficos que le corresponden.
Aparece representada inclinada con ropajes voluminosos de color marrón rojizo, negros y en ellos observamos detalles decorativos en color dorado.
Su rostro representa a una mujer joven y gentil. Aparece pintada con el pelo suelto y ondas.