


| | Web | http://www.meridabadajoz.net/ |
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| Descripción |
El acceso se realiza desde el templo, a través de una puerta metálica. En el llavero dice "Puerta / Torre" |
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| Protección |
Aparentemente la única protección del templo consiste en su ubicación en el Conjunto Histórico de la Ciudad de Mérida, declarado en 08-02-1973. |
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| Graffitti |
Hay escasos grafitos conservados en la torre. No obstante, en la planta intermedia interior hay uno que parece medieval, donde se puede leer "john mag", es decir "johannes magister", o sea MAESTRO JUAN.
En el último cuerpo de la torre hay una inscripción, con pintura industrial, que dice "PICA UJE" |
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| Estado actual |
En una reciente intervención arquitectónica parece que renovaron los enlucidos de la parte exterior, y aprovecharon para tratar químicamente las campanas, de manera que quedaron doradas, del color del bronce limpio. Aún se notan, en algunas zonas, los brochazos que indican la técnica utilizada. Este color dorado convive, en la parte interior de las campanas, con los excrementos de las palomas. No obstante, en lugares del exterior, seguramente por efecto del agua de lluvia, este color dorado se ha sustituido por una capa verdosa, una especie de pátina forzada.
Durante estos trabajos se pintaron de nuevo los yugos de madera y los herrajes, todos con pintura de esmalte: unos de verde y los otros de negro. Estos trabajos, de escasa o nula protección, se limitaron a las partes externas, sin llegar hasta el interior, precisamente los lugares más necesitados de defensa contra la intemperie. |
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| Palomas y otras plagas |
El problema de las aves se ha resuelto de una manera muy poco satisfactoria: se han puesto telas metálicas de gallinero (que cumpen su función tanto acústica, pues dejan pasar el sonido, como estética, pues no se ven desde la calle) tras las campanas. Así las aves no entran, más o menos, a las salas (porque hay numerosos excrementos por el suelo y alguna que otra ave muerta). Sin embargo, las campanas, que fueron limpiadas de manera muy agresiva, conservan por el exterior parte del dorado original así como las inscripciones, pero en la interior hay, sobre todo en las mayores, una espesa capa de excrementos que impide no solo documentar, si no siquiera ver textos o cruces.
Sin embargo, en una torre como ésta, con la mayor parte de las campanas fijas, la protección debe realizarse al revés, poniendo las rejas al nivel del vano, al exterior, de manera que las aves no entren ni posen sobre las campanas.
Solamente en el caso de las dos campanas de balanceo debe resolverse con una doble reja, por detrás (para que no entren en la sala) y por delante. Sin embargo, como debe dejarse una apertura para el movimiento de las palancas, se propone la segunda reja como seguridad. |
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| Campanas |
Las campanas ocupan las dos plantas superiores de la torre, y en ambos casos la cara norte (o mejor noroeste, para precisar más) está vacante. Hay por tanto tres campanas en los cuatro vanos de la planta superior, en las que destaca una campana de inscripción minúscula gótica, que podemos datar hacia 1550 y otras dos del siglo XVIII (1768 y 1775 respectivamente).
En la planta inferior, con seis vanos, hay también seis campanas, ya que los dos esquilones, de pequeño tamaño, ocupan la misma ventana, una sobre la otra. De las campanas hay una de 1666, precisamente la única que tiene un importante desperfecto o pérdida de bronce, que no afecta demasiado a su sonido, mientras que otras son de 1701, 1768, 1798, 1832 y quizás de 1850.
No es improbable que la conservación de las campanas se deba a la técnica tradicional de tocarlas fijas, repicando únicamente. De hecho, el único daño que hay se debe a una mala colocación del badajo. |
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| Actuaciones |
La electrificación realizada hacia 1970 no tuvo en cuenta las tradiciones locales y se limitó a poner tres electromazos en las tres mayores, de los que uno había dejado de funcionar por rotura. Aunque este tipo de instalación podría ser compatible con los toques manuales, su escasa calidad y bajo rendimiento nada tienen que ver con los rápidos repiques manuales.
La intervención realizada por Campanas RIVERA hacia 2009 y que acabamos de conocer (2025) supone uno de los más claros y graves casos de destrucción patrimonial de las Catedrales de España en tiempos recientes.
Si aceptamos que restaurar supone recuperar los valores de un conjunto, manteniendo en la medida de lo posible todos los elementos originales (campanas, badajos, yugos, instalaciones), preservando y poniendo en valor los toques manuales, y dotando de mecanismos que reproduzcan los toques antiguos sin impedir los manuales, aquí no se cumple ninguna de esas características.
Los yugos históricos, que en su mayor parte se encontraban en regular estado de conservación pero que eran completamente restaurables, sobre todo teniendo en cuenta que siete de las nueve campanas son estáticas, han sido sustituidos sin otro motivo ni razón que aumentar los gastos de la intervención. Las instalaciones tradicionales de toque manual han desaparecido, ningún badajo tiene atada cuerda para el repique por personas e incluso falta algun badajo. Las dos campanas pequeñas estaban ubicadas a la manera usual tanto en Extremadura como en Andalucía, es decir con la pequeña debajo. Sabemos ciertamente que es una solución peculiar pues por lo general las más agudas - y pequeñas - se ubican arriba tanto por sonido como por menor carga a la fábrica de la torre, pero es evidente que si en la mayor parte de catedrales tanto extremeñas como andaluzas las menores están debajo es por motivos acústicos y culturales. Aquí sin embargo, sin ningún criterio de conservación, se han ubicado la menor arriba.
Hay algo muchísimo peor: sólo dos campanas, las dos menores, tenían palanca y soga para balancearlas desde abajo, según tradición. La empresa ha impuesto, como suele hacer, el volteo que no es tradición local, no solo en estas dos campanas menores sino en una tercera. El motor de las dos menores es de volteo continuo, lo que impide una reprogramación de balanceo exclusivo, mientras que la tercera, que debería permanecer inmóvil, sí que cuenta con un motor que puede funcionar tanto en volteo como en balanceo.
Incluso, la intervención ha sido tan poco cuidadosa de los elementos simbólicos de las campanas, que parece que desconocen, que aunque antes tenían la cruz hacia el exterior, símbolo habitual de protección de la torre, del templo y de la comunidad, ahora algunas la tienen hacia adentro, prueba de no haberlo tenido en cuenta.
Esta lamentable intervención, contraria a los valores físicos, simbólicos, sonoros e inmateriales del conjunto documentado en 2005, estaría penada, en un país normal, con fuertes multas y la reversión del conjunto a sus valores originales. |
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| AutorÁLVARO MUÑOZ, Mari Carmen; LLOP i BAYO, Francesc (07-08-2005) OSA MILLÁN, Sergio; OSA NAVARRO, José Francisco (07-09-24) |
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